viernes, febrero 29, 2008

Hecha la Ley, Hecha la Trampa


Diputados de la Nación aprobó la ley contra el robo de bebés con un nuevo y completo sistema de identificación. Hecha la ley, hecha la trampa.

El tráfico de niños se alimenta de la demanda por eso insisto en que en vez de ignorar a los tres millones de ciudadanos sin identidad se atienda nuestra problemática, se difunda y de esta manera quienes opten por anotar a un niño como propio en vez de adoptarlo sabrán que estarán cometiendo un delito y el daño que a esa criatura se le hará al negársele su historia. Nosotros que fuimos esos bebés y hoy buscamos nuestra Verdadera Identidad de Origen podemos dar testimonio de ello.

Pero tanto los diputados como los senadores de la Nación ante cada presentación de la Agrupación Quiénes Somos, cada proyecto presentado los cajoneaban o traían un contraproyecto dejando en manos de DD.HH. de la Nación de manera absoluta este tema. Ya me he referido en varias oportunidades que su titular el Dr. Duhalde no solo nunca hizo nada por este tema sino que en claro castellano manifestó no interesarle ni a él, ni al Estado, que nos acordamos tarde para buscar, que no existen archivos, etc. Para nosotros dejarle todo a ese organismo es garantizarnos resultado nulo por eso pedimos la conformación de una Comisión interministerial con participación de la ciudadanía afectada directamente.

No quiero analizar los motivos por los cuales a nuestros representantes este tema les quema en las manos para sacárselo de encima como hicieron hasta ahora; prefiero imaginar que este año reaccionarán, nos recibirán, escucharán y trabajarán concretamente para los ciudadanos con los que el Estado tiene una deuda muy grande.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527

miércoles, febrero 27, 2008

Los Niños Primero



La Corte Suprema de la Nación revocó un fallo del Máximo Tribunal de la provincia del Chaco y ordenó la restitución de una niña de 4 años de edad al matrimonio que había detentado la guarda de hecho, otorgándole la restitución con fines de adopción. La progenitora de la menor la entregó por no poseer los medios económicos para mantenerla.


En la causa caratulada “G. H. J. y D. G. M s/ guarda preadoptiva”, la Corte Suprema de Justicia de la Nación decidió reintegrar la custodia de una menor a un matrimonio que había detentado su guarda desde su nacimiento.
La decisión fue firmada por los ministros Ricardo Lorenzetti, Carlos Fayt, Eugenio Zaffaroni, Elena Highton De Nolasco y Juan Carlos Maqueda.
El caso se inició a fines de septiembre del 2003 cuando en la ciudad de Resistencia, provincia del Chaco, un matrimonio inició el trámite de inscripción en el Registro Centralizado de Adoptantes de esa localidad. Una semana después, el 1 de octubre, nació la niña que dos días después sería entregada por su progenitora a una mujer que conocía a los solicitantes.
El 28 de mayo de 2004, se hace lugar a la inscripción en el Registro de Adoptantes; y el 21 de octubre de ese año, los cónyuges iniciaron el proceso de guarda preadoptiva de la menor, expresando en un primer escrito, que desde hacía un tiempo la misma se encontraba a su cargo.
Sin embargo, en primera instancia se rechazó la solicitud y se declaró a la pequeña, que en ese momento tenía 1 año y 10 meses de edad, en estado de patronato. La magistrada dispuso además, su inmediata entrega al juzgado y comunicó a la asesora de menores que debía designar una familia acogedora para el cuidado de la niña hasta tanto se defina su situación.
A partir de allí, comenzó una dificultosa batalla legal, donde fueron rechazadas las sucesivas vías recursivas intentadas por el matrimonio afectado.
La Cámara de Apelaciones Civil y Comercial de Chaco ratificó el pronunciamiento anterior. Ante esta situación, presentaron recurso extraordinario ante el Superior Tribunal de Justicia de Chaco, pero al desestimarse también, los interesados acudieron en queja ante la Corte Suprema de la Nación.
La Defensoría Oficial ante la Corte Suprema analizó el recurso interpuesto y trató de evaluar, luego de haber solicitado diversas medidas para mejor proveer con el objeto de establecer la situación real de la menor y las alternativas disponibles, cuál era la solución que mejor contemplara el interés superior de la pequeña. Tuvieron en cuenta que “con casi cuatro años de edad, y habiendo transcurrido dos años desde que fuera separada de su hogar, la niña continuaba preguntando por quienes considera sus padres”, lo que surgía con gran claridad del informe psicológico situacional practicado a la familia que la tenía a su cuidado.
En su dictamen, el defensor oficial también señaló lo desacertado de la decisión adoptada por la Justicia provincial, sosteniendo que “la familia transitoria mantuvo el compromiso de continuar haciéndose cargo de ella, en orden a preservar su integridad, sus emociones y evitar más daños de los ya ocasionados con la abrupta solución adoptada”.
Afianzando esta alternativa, la trabajadora social determinó que ”la familia acogedora reúne las condiciones necesarias para tener a la menor, pero es importante preservar la integridad de la niña desde un enfoque psicosocial de la situación y el deseo de la misma.”
Finalmente, con relación a la progenitora, se remarcó que la pequeña no había mantenido vinculación alguna con ella. Además, la madre biológica se presentó en el proceso de guarda preadoptiva manifestando su consentimiento para que la criatura sea entregada, aunque de todos modos volvió a ser citada, a instancias del Tribunal Superior de la causa, sin haberse obtenido resultados.
La mujer había mencionado en esa oportunidad que “ni antes ni después de la entrega tuvo contacto con esa pareja, que desde entonces no volvió a ver a su hija, que la niña es su cuarto, que los otros tres están viviendo con sus abuelos paterno y que no tiene medios para criarla, por eso no puede tenerla”.
El defensor explicó que si bien la postura habitual de ese organismo es la restitución de los menores a su familia de origen, “las circunstancias excepcionales que se verificaron en el caso, aconsejaron acoger una solución distinta”.
Sobre esta base, la Corte Suprema había manifestado en otra oportunidad, que “la regla jurídica que ordena sobreponer el interés del niño a cualesquiera otras consideraciones tiene, al menos en el plano de la función judicial donde se dirimen controversias, el efecto de separar conceptualmente aquel interés del menor como sujeto de derecho de los intereses de otros sujetos individuales o colectivos”.
Es a partir de esto, que se consideró que la alternativa que mejor contempla el interés de la pequeña era su restitución a la pareja, puesto que de lo contrario, “no se estaría preservando su integridad psicofísica, ni su identidad familiar, considerando el derecho a la identidad en su concepción dinámica”.
Luego de analizar todos estos elementos, el Máximo Tribunal decidió que se declare procedente la queja, se admita el recurso extraordinario y se revoque la sentencia apelada, otorgando la guarda con fines de adopción de la infanta al matrimonio interesado.
A tales efectos, ordenó que el juzgado de grado arbitre los medios necesarios para garantizar la entrega de la misma a la familia con la máxima brevedad posible. A su vez, decretó que se dispongan los acompañamientos psicológicos y sociales que el caso amerite, como así también el seguimiento periódico de la guarda.

Publicado por Diario Judicial - 27/02/08

martes, febrero 26, 2008

¿Ministerio de Puertas Abiertas?

El Ministerio de Seguridad de la Provincia de Bs.As. no ha cambiado en nada a pesar de las nuevas autoridades, por el contrario. Hace casi 4 años aceptó tomar el tema de la búsqueda de la identidad de origen de las personas que fuimos los bebés víctimas del tráfico de niños. Solo buscamos esa información que no tenemos por no haber seguido el proceso legal de la adopción. El Dr. Arslanián se escudó en la cobardía y jamás recibió a Quiénes Somos, Entidad de Bien Público que trabaja en el tema.
Ahora se miente descaradamente al decirnos que se ven en “una disyuntiva” porque lo nuestro es un delito y es obligación de todo funcionario denunciarlo. Es sumamente sugestivo que una fiscal que debería conocer al dedillo el Código Penal afirme y reafirme esto cuando se sabe que como delito prescribe a los 15 años. Lógico, como no nos interesa accionar contra nuestra familia de crianza la forma más elegante de sacarnos de encima es mintiéndonos. Esto es de una gravedad extrema.
El 27/06/07 enviamos carta documento al Ministerio para que nos devuelvan los datos de nuestras vidas dejados allí con un informe de lo actuado. Cientos de casos con años de espera. Sufrimos maltrato y discriminación de uno de sus funcionarios, lo que denunciamos en su momento, ahora pretenden tomarnos por ignorantes, ¿qué más quieren hacernos?
Somos víctimas tenemos un derecho y el Ministerio se comprometió con nosotros, también se adhirió al Programa Provincial Reencuentros.
Ministro Stornelli es necesario que Ud. que es el responsable en la nueva gestión nos reciba. “Somos un Ministerio de puertas abiertas”, por ahora nosotros seguimos afuera.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527

lunes, febrero 25, 2008

Verbitsky: piense, luego escriba


La Primavera, así titula en Página 12 del domingo el Sr. Horacio Verbitsky una nota en la que se refiere a las disoluciones de las fiscalías temáticas y rescaté conceptos muy interesantes: “…la ética del abogado no es especial. También en las demás profesiones la tranquilidad de conciencia es contradictoria con la tranquilidad económica.”; “…a ciertas alturas de la vida además de ser decente hay que parecerlo.”

Le pregunto Sr. Verbitsky ¿por qué el CELS organismo que Ud. preside ignoró y continúa ignorando a las víctimas del tráfico de niños que acudimos solicitando ayuda? Somos esos bebés que hoy como adultos buscamos saber algo tan elemental de nuestras vidas como la fecha y el lugar de nacimiento, lo que sucedió cuando nacimos, antecedentes médicos o sea la información que tendríamos en un expediente si hubiéramos seguido el camino legal de la adopción.

El CELS cuenta con socios muy prestigiosos, reconocidos profesionales algunos de los cuales fueron funcionarios del Estado y otros continúan ejerciendo cargos públicos, que en lo teórico son una maravilla pero en la práctica nada hacen por nosotros o lo que es peor, actúan en contra. He tenido que denunciar a uno de ellos por maltrato y discriminación en la fiscalía 3 de la Ciudad de Bs.As en noviembre de 2006. (tengo a su disposición la documentación probatoria).

En sus informes anuales el CELS jamás se ha referido a la agonía que debemos pasar los ciudadanos que buscamos nuestra verdadera identidad de origen siendo que somos tres millones en todo el país, como si para nosotros no existiera derecho alguno o no fuéramos seres humanos. ¿Qué tienen en contra nuestro?

Sr. Verbitsky, con todo respeto, cuando escriba sobre conciencia y ética, recuérdenos y piense si tiene Ud. autoridad para hacerlo.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527

Identidad. También es Mi Derecho

“Tienen una manera muy prepotente y agresiva…”; “empezaron ahora, a los 40 o 50 años ¿Qué hicieron antes?” (Revista La Pulseada Nº28, Marzo/05)
La Sra. de Carlotto así se refirió a la Agrupación Quiénes Somos y a las víctimas del tráfico de niños, los bebés hoy adultos, que buscamos nuestro verdadero origen. Y bien sabe ella que este tema, la identidad, fue surgiendo gracias a su lucha y que muchos estuvimos buscando siempre, muy solos.
Cuando leo los relatos de Juan Cabandié o de María Eugenia Sampallo no encuentro diferencia con el mío, también debía ser agradecida, me salvaron de…, porque muchos de los que no pasamos por el proceso legal de la adopción sino por el tráfico vivimos las mismas experiencias dolorosas.
La Sra. de Carlotto expresó que le dolía que a María Eugenia no le dijeran cómo llegar a la verdad, a mí me duele en carne propia que el Estado que me desprotegió al nacer y los organismos de DD.HH. me cierren las puertas en la cara, traben cada paso que doy o me señalen con el dedo acusador porque les molesta mi persistencia en querer hacer valer un Derecho Humano que me corresponde, porque no me doy por vencida, porque escribo estas cartas y me llaman patotera, agresiva y más.
Somos 3 millones de argentinos víctimas del tráfico de niños que no sabemos cuándo ni dónde nacimos, sin antecedentes médicos, que solo queremos saber nuestros orígenes los que conoceríamos si tuviéramos una adopción a través del expediente correspondiente. Espero que al menos el Estado reaccione, nos respete y cumpla con su deber: restituir la verdadera identidad de origen a todos los ciudadanos sin diferencias.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527

lunes, febrero 18, 2008

Carta Abierta al Ministro Aníbal Fernández


Sr. Ministro:

Leí sobre el lanzamiento de un severo plan antidroga por el cual se trabajará fuertemente en una política represiva sobre el comercio, organización, financiamiento, lavado de dinero y formación de redes de narcotráfico. Dijo Ud.:”…no ir por los perejiles sino por los que están haciendo daño a la sociedad.”

Le voy a decir qué otro tráfico está haciendo daño a la sociedad y se invisibiliza: el tráfico de niños. Al día de hoy en todo el país circulan como mercancía bebés, aún en la Capital Federal, un negocio que genera millones, en dinero y en daños.

¿No se ha preguntado jamás Sr. Ministro por esos bebés? ¿Qué sienten cuando crecen y comprueban que tienen una documentación que no les corresponde, que no saben cuándo ni dónde nacieron? Yo le puedo responder, soy una bebé víctima del tráfico y hay 3 millones más en todo el país que buscan su verdadera Identidad de Origen y somos ignorados por el Estado. Se nos combate en vez de ayudar.

La Agrupación Quiénes Somos presenta proyectos de Ley que se cajonean, Programas que se paralizan, audiencias que no se otorgan derivando siempre a DD.HH. de la Nación que ya expresó que por nosotros no se puede hacer nada por ser “grandes”, que nos acordamos tarde. Necesitamos políticas fuertes para que las personas ante la lentitud de la adopción legal sepan que si obtienen un niño fuera de ese marco están cometiendo un delito y una Comisión Nacional pluralista, transparente, interministerial para la restitución de la Identidad de Origen de esos bebés que hoy somos adultos. El Derecho a la Identidad no hace diferencias, no tiene bandería político partidaria ni tiempo histórico determinado.

Sr. Ministro es hora que se nos convoque y trabajar juntos en esta problemática de una vez por todas.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527

Menores abandonados rechazan la Adopción

17 Febrero 2008
Cd. Juárez - México
Ocho niños que permanecen en el DIF desde hace años, se niegan a ser adoptados porque tienen la esperanza de que sus padres biológicos regresen por ellos para llevarlos a casa y que ya no los maltraten más, informó Claudia Sierra Rentería, procuradora de la Defensa del Menor y la Familia.“Obviamente no todos los niños quieren ser adoptados, y nosotros no les imponemos eso, buscamos el beneficio del menor”, indicó.“Cuando un menor se niega a ser adoptado no lo forzamos a irse, al contrario, aunque ya esté abandonado (por sus padres) seguimos trabajando con él y seguimos dándole estudio hasta encontrar la manera de que acepte ser adoptado o en su caso cumpla la mayoría de edad y salga del albergue”, agregó.
Explicó que algunos no quieren integrarse a una nueva familia porque confían en volver con los suyos o porque tienen miedo de ser víctimas de maltrato con sus padres adoptivos. “Llegan a pensar que los pueden abandonar también”, explicó.La funcionaria puso como ejemplo a dos niños de 11 y 12 años, que argumentan que si se van a otro lado su mamá no los hallará cuando vaya por ellos.Sierra Rentería explicó que los ocho niños, junto con 19 más, fueron abandonados por sus padres biológicos en los albergues del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), luego de haber sufrido maltrato y estar bajo tutela pública.Los pequeños tienen esperándolos desde hace tres meses y hasta cinco años en algunos casos.“Todavía generan ese tipo de sentimientos (de anhelar que sus padres los quieran)”, dijo la procuradora.Agregó que también algunos de los pequeños no quieren tener otros papás porque se sienten a gusto en el albergue y realizan actividades que les gustan, como ir a la escuela.
“El ser humano se habitúa a un lado y luego nos da mucho miedo salir de él, el cambio nos da pavor, en los niños es más”, sotuvo.De acuerdo con Sierra Rentería, varios de los niños que tienen la esperanza de volver a reencontrarse con sus padres, cumplen la mayoría de edad sin haberlos vuelto a ver.“
Han estado niños que cumplen la mayoría de edad, muchos se van, se casan”, añadió.Para la procuradora, en los niños que han sido víctimas de maltrato y que permanecen en los albergues, se requiere de un arduo trabajo para que recuperen la confianza.
Fuente: El Diario - Cidad de Juárez, Chihuahua

miércoles, febrero 13, 2008

Embajador de EE.UU. con Quiénes Somos





Comunicado de Prensa
13 de febrero de 2008
EL EMBAJADOR WAYNE SE REÚNE CON LA AGRUPACIÓN QUIENES SOMOS


El embajador de los EE.UU., Earl Anthony Wayne, recibió esta mañana con integrantes de "¿Quienes Somos?", una agrupación por los derechos humanos que reúne a personas que buscan su identidad. El embajador les preguntó sobre el origen y el objetivo de la organización. Los miembros de "¿Quiénes Somos?" informaron al embajador que luchan por el derecho de identidad e impulsan proyectos de ley contra el tráfico de niños y la adopción ilegal. El Embajador se mostró además interesado en saber cuántas personas desconocen su identidad. Los miembros de la Agrupación le informaron que, según informes de UNICEF y otras fuentes, se estima que alrededor de 3 millones de personas padecen esta situación en todo el país.

sábado, febrero 09, 2008

Yo no fui adoptada




Dicen que los niños adoptados empiezan una nueva vida con una mochila en la que cargan con historias muchas veces dramáticas. La adaptación entre el menor y su familia adoptiva no siempre resulta sencilla, pero el haberse realizado en un marco legal aunque el proceso sea lento y molesto en definitiva prepara a los padres para la adopción que debe ser una decisión muy meditada.


La adopción no solo es un acto de los adultos, los niños también tienen que adoptar y eso a veces cuesta. Los padres deben conocer la historia previa del menor, tarde o temprano el niño preguntará sobre su origen, ocultarles su pasado no resuelve los problemas sino que los agrava y deja imborrables secuelas.


De las adopciones fallidas nadie habla, aunque son las menos, existen. La adopción legalmente realizada garantiza tanto al niño como a los padres ayuda, preparación y acompañamiento en todo ese proceso.


No fui adoptada, soy un bebé del tráfico y como adulto busco mis orígenes. No seguí el marco legal, fui desprotegida por el Estado, hoy no tengo familia porque un día decidieron dejarme, yo no era de su sangre. Ahora debo sufrir el maltrato del Estado que no reconoce mi derecho a la Identidad, que en vez de sentarse a hablar del tema y buscar una solución urgente y restituir la identidad de origen a tres millones de argentinos, me esquiva, me recibe molesto y me acusa de invasiva, obsesiva, prepotente y resentida social.


Si hubiese sido adoptada hoy tendría una familia y un expediente con mi historia, no sería una ciudadana sin identidad.


El Estado tiene una deuda muy grande con nosotros, no es impune y va a tener que responder por su inacción.


Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527
palmagraciela@gmail.com

La cara menos visible de la adopción



SAN SEBASTIÁN. DV. Dicen que los niños adoptados empiezan su nueva vida con una mochila, en la que cargan con historias muchas veces dramáticas, de abandono, maltrato y, sobre todo, falta de afecto. El peso de ese doloroso equipaje marca no sólo sus primeros meses en el orfanato, sino el resto de su infancia, adolescencia y probablemente, toda su vida. Por eso, la adaptación entre el menor y su familia adoptiva no siempre resulta sencilla. Las asociaciones de familias y las propias instituciones vuelcan ahora sus esfuerzos en prevenir y preparar a los padres para «la verdadera adopción», la que se inicia después de superar el papeleo inical, cuando el niño aterriza en su nuevo entorno y se forja una nueva vida familiar.
Nada de situaciones idílicas ni de actos heroicos. La tarea de ser padres, siempre compleja, se complica aún más en los casos de hijos adoptados. «No se trata de ser mejores o peores padres. Compartimos las mismas vivencias que con los hijos biológicos, pero hay ciertas tareas y procesos que los demás desconocen y que son propios de la adopción», explica Rosa Barrio, madre adoptiva y representante de la asociación UmeAlaia, con más de 150 familias en Gipuzkoa. Rosa, a quien acompaña en la conversación Xabier Calvillo, que también es padre adoptivo, quiere lanzar un mensaje «realista» sobre lo que significa la acogida de un menor: «Los padres tienen que prepararse para la adopción, que siempre tiene que ser una decisión muy meditada. Siempre hablamos de adopción como una acto que realizamos los adultos, cuando a su vez, son los niños los que también nos tienen que adoptar. Y eso a veces cuesta».
Ayuda para «cicatrizar»
Carme Vilaginés, psicoterapeuta y autora del libro L'altra cara de l'adopció (La otra cara de la adopción), se ha tropezado en más de una ocasión con situaciones profundamente desarraigadas, por lo que siempre recomienda un asesoramiento especializado, bien desde la consulta de un profesional o bien desde el apoyo que ofrecen las instituciones. Los problemas pueden manifestarse de muy diferentes formas: fracaso escolar, hiperactividad, enfrentamientos continuos con los padres... «Mientras el niño está en el orfanato, donde no dispone de las figuras paternas, los sentimientos de desarraigo quedan encapsulados en su interior. Sólo cuando encuentra una familia afloran a la superficie», describe la psicoterapeuta.
La gestión de la historia previa del menor es fundamental para «cicatrizar» esas heridas emocionales. «Tarde o temprano, todos los niños hacen preguntas sobre su origen. Otra cosa es que las preguntas que hacen los padres las entendamos como tal, porque a veces son señales encubiertas. Intentamos ser hábiles en esa tarea. Hay que responderles con total naturalidad, sin mentiras. Ocultarles su pasado no tiene ningún sentido», aseguran Rosa y Xabier. El olvido, añaden, no resuelve los problemas, sino que los agrava y deja imborrables secuelas hasta el punto de desembocar en un conflicto dramático, con el peor final deseado.
El fracaso
No se habla de ellas, pero las adopciones fallidas existen, aunque son las menos. Varios estudios cifran en un 1% los niños que viven el drama de un segundo abandono. En Gipuzkoa, sólo se ha dado un caso, por los problemas irreversibles de convivencia entre la madre y la hija, afirman desde Diputación. Durante el año pasado, otras diez familias fueron atendidas en el servicio de seguimiento postadoptivo ante las dificultades surgidas en la adaptación del menor al nuevo contexto familiar. «El mensaje de que 'con amor se puede todo' no vale siempre. Hay muchas familias adoptivas que lo pasan muy mal y en silencio», cuenta Vilaginés.
Para allanar el camino, aún quedan retos pendientes. Por ejemplo, en la escuela. «Cuando les preguntan por el primer diente que se les cayó, o les cuentan cómo estaban en la tripita de su madre. En general, el sistema educativo no se ha adaptado», recrimina Cristina Villar, de Anichi. También hace falta un protocolo pediátrico con parámetros específicos para los niños; un apoyo continuado desde las instituciones y, sobre todo, un cambio de la imagen social que se tiene de la adopción. «A mí me hace gracia -revela Cristina- cuando me preguntan por la calle si mis hijas son hermanas. Sí, son hermanas. '¿Pero de verdad?', me insisten. Sí, son hermanas de verdad».

Publicado en Diario Vasco (diariovasco.com)

miércoles, febrero 06, 2008

Ciudadanos sin Identidad


Somos nosotros, esos bebés que no tuvieron la protección del Estado y no siguieron el marco legal de la adopción, acá estamos hoy como adultos.

Tres millones de ciudadanos en todo el país que lo único que pretendemos es recuperar nuestra verdadera Identidad, conocer nuestros orígenes.

¿Qué hace el Estado al respecto? Nos toma por estúpidos, discúlpenme pero es así, no pueden los funcionarios del Estado responderme en la cara con extrema frialdad ridiculeces, es una verdadera falta de respeto.

Se excusan, esquivan el tema diciendo que hay que estudiar muy bien todo lo referido a la privacidad, el manejo de la información y por internet hay empresas que a módicos precios nos informan vida, obra y deudas de todos los ciudadanos.

Estamos preguntando sobre nuestros datos, nuestra vida y cuando le convienen nos dicen que el delito de supresión de identidad no prescribió cuando el Código Penal es muy claro. Los únicos que no prescriben son los casos de lesa humanidad.

Nos quieren asustar, que desistamos porque por nuestra culpa se verán afectadas otras personas. ¿Y en nosotros quién pensó, quién piensa?

Tenemos un espacio en blanco en nuestras vidas, cada vez que nos piden nuestros datos personales damos información falsa. Es mucho por lo que hemos pasado y no hay derecho a que nos menosprecien y nos humillen cuando lo único que deben hacer es cumplir con la Constitución Nacional y los Pactos Internacionales.

Nos ampara un Derecho, el Estado no está cumpliendo.

El Estado no es impune.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527

martes, febrero 05, 2008

Nadie cuidó a Roberto

Conocí a Roberto porque compartimos una nota en Cuarto Intermedio, algo sabía de su caso, de su dolor, del maltrato que recibió. Nadie pensó en él, nadie lo cuidó.

Carlotto y Servini de Cubría también violan los Derechos Humanos.

En el año 2001 fui citado por la Dra. Servini de Cubría debido a que, como ella personalmente me explicó, se había recibido una denuncia anónima ante la Asociación de Abuelas de Plaza indicando que yo podría ser el nieto que busca la Sra. Enriqueta Estela Barnes de Carlotto (autos nro. 10.409/98 (exp. interno nro. A-1386), caratulados: "Minicucci, Federico Antonio y otros s/privación ilegal de la libertad y sustracción de menores de 10 años (art. 146) – Querellante: Barnes de Carlotto, Enriqueta Estela).
Luego de extraerme sangre para el ADN, y sin recibir respuesta por varios años pese a mis periódicos reclamos, finalmente tuve acceso al expediente y advertí que en realidad Servini de Cubría me había engañado sobre las circunstancias de la denuncia ya que no era anónima ni se había presentado ante Abuelas. La denuncia se efectuó en su juzgado y estaba dirigida directamente contra mi padre sindicándolo como un apropiador de menores conocido como "el tigre de Morón" durante su actuación como magistrado del fuero penal en ese entonces.

Claro que rápidamente mi padre querelló al denunciante por falso testimonio, presentando una lista de funcionarios judiciales, abogados y distintos amigos, que ni siquiera fue necesario que declaren ya que el titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal nro. 9 de la ciudad de Buenos Aires (causa nro. 18.371/05, caratulada: "Carballo, Alberto Rubén s/falso testimonio"), entendió que la denuncia era un disparate y que el denunciante era un demente, como así lo determinó el Cuerpo Médico Forense de la Justicia, y consideró que realmente su denuncia constituía un verdadero falso testimonio, pero lo tuvo que declarar inimputable dejando salvo el buen nombre de mi padre.
En la causa que instruye Servini de Cubría quedó también probado que mi padre nunca registró ninguna denuncia por su participación durante el Proceso Militar dentro de la justicia.
Por mi lado, fui engañado por esta magistrada para que accediera de la forma menos controvertida a la prueba de ADN, ya que de saber la verdad era lógico que me hubiera negado. Además era mayor de edad, dato esencial que le impedía someterme a una extracción compulsiva.
Esta absurda denuncia se centró en que yo tenía un parecido físico con el esposo de la Sra. de Carlotto como único argumento para relacionarme con ese matrimonio en particular y no con otros. Lo peor, además del engaño, fue que se diera curso a su disparatado relato el cual se advierte a simple vista es producto de un demente, sin que previamente se adoptaran medidas menos traumáticas para esclarecer lo denunciado. Por el contrario, Servini de Cubría junto a personal Policial del Departamento de Seguridad de Estado de la Policía Federal Argentina, inventaron pruebas y hasta realizaron tareas de inteligencia sobre mi familia, e incluso sobre mí, quien hasta ese momento era la posible víctima.

Pero también existió enorme responsabilidad y culpa por parte de la Sra. de Carlotto. Ella tuvo el resultado negativo de mi ADN, practicado por su perito de parte en EEUU, y recién lo agregó al expediente casi un año más tarde.
Esto demuestra, a mi entender, sin margen a equivocación, sobre todo teniendo en cuenta que era un perito contratada por ella, dos hipótesis; la primera es que Carlotto no le importó que yo me enterara rápidamente del resultado por lo que se nota su claro desprecio por mi persona -posible nieto pero indiscutible persona de todos modos-.
La segunda, sólo me resta pensar que no le importaba ni siquiera hallar a su nieto, cosa que no puedo creer, pero entonces cómo se explica que no acercara el resultado al juzgado a lo largo de un año, acaso va a decir que no sabía del resultado, acaso no podía comunicarse con su perito por email, teléfono, carta, o fax. Es ridículo y resulta claro que nunca le importó lo que yo sentía.
Incluso este resultado como los demás practicados en el Banco Nacional de Datos Genéticos, nunca me fueron notificados porque claramente sabían que se habían equivocado muy groseramente conmigo. Esto sucedió en el año 2001 cuando me extrajeron sangre, y el primero de los resultados de ADN estaba informado al juzgado a menos de 30 días de esa extracción. Recién me entero de casualidad en el 2005 cuando llamo al juzgado y, como no estaba el secretario, otro secretario ordenó que me notificaran por teléfono del resultado negativo de los distintos ADN que se practicaron.
Es un disparate y una vergüenza de estas dos Señoras, pero no es sólo por eso que me indigné ni tampoco por el sufrimiento que tuvieron que pasar mis padres y demás seres queridos, sino que la falta de notificación es además consecuente con la falta de una disculpa de estas dos señoras, y me refiero en particular a Carlotto.

Su lucha como las de las demás abuelas no es ni buena ni mala, es justa y es lo que toda abuela en su caso debe encarar, más allá de tratarse del proceso militar o de cualquier otro caso. Me explico no, creo que se entiende mi postura. No pretendo criticar ninguna lucha ni menos cuestionar ninguna causa, sólo me refiero a este caso que me tocó vivir, por el cual ni siquiera recibí un llamado diciéndome "mirá Roberto, discúlpame pero me equivoqué, esto es muy difícil", o lo que me pudieran decir, pero primero la palabra disculpas, perdón. Esta ausencia de humildad y de humanidad es la que le reprocho a la Sra. Carlotto y la que la hace parecerse a las personas que tanto ella como yo cuestionamos. Si hubiera existido un contacto seguramente no hubiera llegado a este momento.
Tal vez, desde afuera se pueda minimizar, pero mi sufrimiento me trajo graves consecuencia físicas y psíquicas, y jamás se lo voy a perdonar. Que sea Dios quien la exima de culpa, yo no tengo ese don y debo responder también por el sufrimiento de mi familia.
En su oportunidad denuncié ante el Consejo de la Magistratura a Servini de Cubría (causa nro. 408/06, caratulada: "Gutiérrez, Roberto Julián y otro c/María Romilda Servini de Cubría"), y obviamente la archivaron, pero sin siquiera contestar a la mitad de mis gravísimas acusaciones que la involucraban engañándome para obtener mi consentimiento, sembrando pruebas falsas, como testimonios y recortes periodísticos, entre otras cargos. Lo que resulta predecible y no escapa a la lógica desestimación automática de un órgano político como este consejo protector de jueces amigos del Poder Ejecutivo. Tampoco el hecho de nunca haberme notificado de ese ADN –hecho trascendental en mi vida- fue una causal de sanción disciplinaria. Entonces qué más podía esperar.
Finalmente, ante ello, decidí denunciarla penalmente por sus vejaciones hacia mi persona, la cual quedó radicada ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal nro. 12 de Cap. Fed. (nro.
41.011, caratulada: "Servini de Cubría, María Romilda y otro s/cohecho"), y actualmente se encuentra en la Cámara Federal (enero de 2008) debido a una apelación que interpuse respecto de la desestimación de la misma (casualmente por no contestar los mismos puntos que omitió tratar el Consejo de la Magistratura).
Si desean leer las notas que me hicieron, ver páginas 100/101, de la revista "Noticias", ejemplar nro. 1593, del 7 de julio de 2007; y de las páginas 30/40, de la revista "Cuarto Intermedio" (en especial ésta que última que es muy buena entrevista), ejemplar nro. 48, del mes de septiembre/octubre pasado.
También debo aclarar que desde el principio he mostrado mi buena fe al colaborar con las extracciones de sangre. Además, yo soy el primer interesado en conocer mi identidad, pero esta jueza me ha negado ese derecho porque para ella, según una resolución del mes de diciembre de 2006, por el sólo hecho de haber nacido durante el proceso militar y no conocer mi identidad biológica, no puede descartarse mi vinculación con personas desaparecidas durante ese tiempo.
Esto la limitó a entender que mi abandono no existió y que debo ser hijo de desaparecidos sin que adopte ninguna otra medida al respecto. Lo cual me veda cualquier otra opción de búsqueda que pueda arbitrar el estado, y me insume en una incertidumbre eterna.
Por ello, a fines de noviembre pddo. he requerido que se declare incompetente por mi situación porque ya en nada se vincula a la Sra. de Carlotto ni con los demás grupos familiares que integran el Banco Nacional de Datos Genéticos.
Tampoco mi requerimiento de dejar de permanecer incluido de por vida en dicho banco es un capricho, aunque sería válido también, pero no puedo tolerar la soberbia de estas dos mujeres que me engañaron y nunca pensaron en la familia que existe detrás mío.

Necesito ayuda para difundir este caso, que no es el único, existe otro similar en otro juzgado federal de Capital Federal, pero todavía peor porque en ese caso el joven que se indicaba como nieto de una abuela que integra la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo, órgano que recibió la denuncia como siempre anónima, finalmente resultó ser hijo del matrimonio denunciado, según lo estableció el Cuerpo Médico Forense de la Justicia Nacional y la Fundación Favaloro, pero tras haberse apelado este examen por culpa del magistrado que omitió notificar del estudio a la querella, pese a que nadie objetó el resultado, la Cámara Federal decretó la nulidad de esos exámenes e insólitamente incluyó la orden de que ahora deben realizarse en el Banco Nacional de Datos Genéticos y no en la máxima oficina pericial de la justicia nacional o en esa la prestigiosa fundación. Ahora lo quieren forzar a realizarse el examen en dicho banco porque lo que finalmente les importa es sumar más muestras a un banco de datos que ya no tiene razón de mantenerse con nuestros impuestos. Muy pronto se enterarán de este caso increíble, que demuestra que no basta con joder a las personas, sino que además todo tiene un trasfondo económico y político.
Roberto Julián Gutiérrez, DNI nro. 27.603.912.

lunes, febrero 04, 2008

Mejor que hablar es hacer


Nunca fui una persona violenta ni irrespetuosa, pero me acusan de serlo. Estoy defendiendo y exigiendo que el Estado cumpla con un derecho humano: el Derecho a la Identidad íntimamente ligado al derecho a la integridad física y psicológica de las personas.
Fui un bebé traficado, al nacer no seguí el marco legal de la adopción, tengo certificado de nacido vivo, partida, toda mi documentación legal, pero ilegítima.
Le pido a ese Estado que me desprotegió que me ayude a recuperar mi identidad de origen pero me cierran las puertas o me entretienen a ver si me canso y dejo de molestar.
En Santiago del Estero se realiza la 23º Edición del Seminario de Formación Teológica bajo el lema “Desde los pueblos crucificados vamos por más humanidad” y mi sorpresa fue encontrar que participaban como invitados funcionarios a los que les pedí su ayuda y recibí indiferencia. Concretamente nada hicieron.
Somos tres millones de personas que queremos saber de nuestra historia, dónde y cuándo nacimos, nuestros antecedentes médicos, algunos con hermanos que al nacer fueron separados y entregados como hijos únicos.
No cuento con los medios para estar en ese Seminario, me hubiese gustado escucharlos hablar sobre humanidad mirándome a la cara.

Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527

sábado, febrero 02, 2008

Ley del Doble Apellido


En alguna oportunidad me referí a este tema y no considero que minimice el riesgo del tráfico de niños. ¿Quién soy yo para afirmar esto? Fui un bebé traficado.

Nací, no sé cuándo ni dónde y la partera realizó el certificado de nacido vivo colocando los datos falsos y fui anotada en el Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires con los dos apellidos: Palma Arizaga. Dos apellidos que no me corresponden.

No fundamenten la Ley con “minimizar el riesgo del tráfico”, éste se combate de otra manera, lo que sí debería hacer el Estado es trabajar y actuar en la restitución de la verdadera Identidad de Origen de los 3 millones de argentinos que fuimos los bebés traficados, que no seguimos el marco legal de la adopción porque al nacer el Estado nos desprotegió y hoy tampoco nos facilita las búsquedas: “la información es privada”.

Es mi vida señores lo que busco, MI información, la que tendría si tuviese un expediente de adopción.

El Estado tiene una deuda muy grande con nosotros y no es Dios para decirnos si podemos o no saber nuestro pasado.

Negarnos la posibilidad de conocer nuestra historia es alienarnos como personas.

¿Y los Derechos Humanos?
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527

viernes, febrero 01, 2008

Carta de Silvia al Subsecretario de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 30 de enero de 2008


Gobernación de la Provincia de Bs.As.
Subsecretaría de Gobierno
Dr. Juan Pablo Alvarez Echagüe

Estimado Dr.

Me acerco para compartir con usted lo que significó para mí el Programa Provincial Reencuentros. Para ello lo invito en este momento a que piense en su ombligo. Es un símbolo. Es la cicatriz que nos dejó una unión. Una unión de nueve meses con “alguien”. Por allí ese “alguien” nos nutrió. La sangre de ese “alguien” fluyó por nosotros. Por allí fue transmitida nuestra historia y nuestra herencia genética. Tal vez usted, como muchos, pueda asociar al ombligo con un “alguien” real. Unen a ese ombligo con un rostro, un perfume, una voz, una historia. Ese ombligo es símbolo de nuestro origen, nuestra IDENTIDAD.
Hace cinco años, cuando me enteré que no era hija de los que pensaba eran mis padres biológicos, me miré al espejo. Observé mi ombligo y me pregunté “¿A quién estuve unida? ¿De dónde vengo? ¿Qué origen tengo? ¿Cuál es mi historia familiar?” y ese ombligo se convirtió en un hueco en mi historia. Un hueco que quería llenar. Que me urgía llenar para saber realmente QUIEN ERA.
Como personas sabemos que tenemos componentes heredados y componentes adquiridos. Ambos componentes forman LA PERSONA. Conocer los orígenes nos da seguridad. Nos permite saber QUIENES SOMOS. Dónde estamos apoyados. Nuestra raíz. Es muy complicado explicar lo que se siente cuando se desconocen los orígenes. Sobre todo a personas que no han sentido esto. Mi experiencia personal me sirvió para pararme orgullosa en la vida y decir “Sí, soy adoptada. Nací el 7 de enero no el 11 de marzo. Conozco el nombre que me pusieron al nacer. Conozco el nombre de mi madre, padre y hermanos” “MUNDO: ESTA SOY YO. Compartan conmigo esta alegría. Déjenme que les cuente.”
Saber quiénes somos sirve para eso. Ese es el objetivo. Tan simple y sencillo como eso. ESTA SOY YO, COMPLETA. MI PASADO Y MI PRESENTE.
Aquí no se trata de culpar a los padres biológicos o a los adoptivos o a los apropiadores. Cada uno habrá tenido sus motivos para hacer lo que hizo y tampoco somos Dios para juzgar. Pero tampoco nadie es Dios para decirnos si PODEMOS O NO saber nuestro pasado. Negarnos la posibilidad de conocer nuestra historia es alienarnos como personas. Es condenarnos a vivir con un agujero en lugar de ombligo.
Es un proceso. Intimo e interno. Un encuentro PERSONAL. Por ser personal también tiene sus tiempos de elaboración. No todos procesamos de la misma forma al conocer nuestros orígenes y nuestra historia. Estamos acostumbrados a ver por la televisión escenas de encuentros con llantos, gritos y mucha puesta en escena. Pero no todos queremos eso o no todos lo vivimos de la misma forma.
El encuentro con “los otros” es un segundo paso. Primero tenemos que encontrarnos con NOSOTROS.
En mi caso personal, considero que todavía no es mi tiempo para reencontrarme con mi familia biológica. Tal vez sea mañana, en unos años o nunca. Esa es una decisión personal. Esto no quita que el hecho de saber mi pasado me cambio en muchas cosas:

- Conocí el nombre y apellido de mis padres, hermanos y abuelos.
- Conocí mi fecha de cumpleaños. Este año fue el primer año que festeje el verdadero día de mi nacimiento.
- Conocí el lugar donde nací.
- Conocí la historia de la vida de mis hermanos y padres.
- Conocí los pormenores del proceso de mi adopción.
- Conocí y valoré la valentía y el amor de mis padres adoptivos demostrado en cada paso del proceso de adopción. Largo y tedioso como lo sigue siendo hoy.
- Pude modificar mi historia clínica ya que la que tenía era basada en una historia familiar que no era verdadera.
- Conocí a muchas personas que se acercaron para compartir la historia y para apoyarme.
- Conocí a muchas personas que se acercaron para solicitarme ayuda y sentí la impotencia de no poder hacerlo ya que no contamos desde el gobierno con una infraestructura adecuada.

Gané mucho e incrementé lo que ya tenía. Ya no tengo un agujero en el ombligo. NADIE DEBE TENERLO.

Todo este cambio, todo este encuentro conmigo misma, todo este crecimiento personal, pudo darse gracias a que existe el Programa Provincial Reencuentros. Que debería dejar de ser Provincial para ser NACIONAL.
Es verdad que mediante este Programa, el gobierno no hace más que cumplir con la Constitución de la Provincia en su art. 12, Inc. 2. Para mí, hace mucho más que eso: cada reencuentro es un nuevo nacimiento. Es el paso a una vida nueva. Es EL REENCUENTRO CON EL SENTIDO DE LA PROPIA VIDA.
Estimado Dr. Juan Pablo Álvarez Echagüe, le ruego tenga presente esta carta y de un nuevo impulso a este Programa. Desde ya, todos quedamos muy agradecidos.
Lo saluda cordialmente

María de la Milagrosa S. B. Canulli
DNI: 16.336.361
Nombre biológico: Mirta Susana Romero