domingo, enero 31, 2010

Biblioteca de Adicciones

Fundación de Prevención Social
Presidente: Dr. Wilbur Ricardo Grimson

www.fundaprevsoc.com.ar

lunes, enero 25, 2010

PSICOFÁRMACOS: LOS RIESGOS

Los psicofármacos constituyen un ejemplo de cómo algo que se introduce para ayudar a una persona con alguna afección psicológica se transforma de solución en problema.

Al fin y al cabo la heroína se introdujo como cura para los adictos a la morfina y pasó a ser una de las peores plagas adictivas. Y la metadona que reduce la intensidad adictiva no deja de constituir una fuente de adicciones ya que mantiene la dependencia.

Cuando aparecieron los psicofármacos a mediados del siglo XX, constituyeron un fenomenal beneficio para las poblaciones de internados sometidas en los Hospitales Psiquiátricos a condiciones de hacinamiento, malos tratos, abandono y miseria. Pero –en especial en el caso de los ansiolíticos – se desconocía su capacidad adictiva. Así una adicción a las benzodiacepinas resulta de difícil curación.

Esto no les quita mérito a los efectos indicados y controlados en forma profesional. Pero si se complica por la automedicación y por el libre comercio a que se someten los medicamentos en nuestro país. Se los obtiene prácticamente sin necesidad de receta. Como si se desconociera su posible gravedad.

Por otro lado tanto los ansiolíticos como los anti-depresivos han pasado a constituir parte de nuestra cultura cotidiana. Conviven con nosotros.

La Profesora Graciela Meroni, Directora de Educación Media del Ministerio de Educación y pionera en la prevención en nuestro país, decía que cualquier botiquín, cualquier mesa de luz, constituye una potencial fuente de desarrollo de una adicción, o por lo menos de un mal uso de los remedios.

Es que la automedicación hace de estos productos parte de lo que está a disposición en todas las casas. Así las intoxicaciones de los niños -que luego concurren por emergencia a los servicios de Toxicología de los Hospitales- se producen con lo que se ha dejado olvidado en la casa, olvidando su gravedad potencial.

Convivimos con productos que pueden causar riesgo ignorando esa realidad.

Indicamos en la mesa familiar a un pariente que tome lo mismo que a otro integrante de la familia le ha dado resultado, pasando por sobre posibles diferencias. El que recomienda pasa por experto, cuando puede ser un desubicado.

Un último párrafo merecen los psicofármacos como calmantes de una situación de abuso de drogas, para vencer o reducir las consecuencias de la ingesta.

HOY SER PADRE EXIGE PREPARARSE EN TODOS LOS ASPECTOS QUE TIENEN QUE VER CON POSIBLES CONDUCTAS DE RIESGO.

LA ADOLESCENCIA ES LA ETAPA DE LA CREATIVIDAD Y LA EXPLORACION DE POSIBILIDADES, PERO TAMBIEN DEL DESAFIO A LAS NORMAS, DE SER VALORADO POR EL GRUPO DE AMIGOS POR ANIMARSE A SITUACIONES DE RIESGO.

PREPARESE, APRENDA, CONSULTE A TIEMPO.

UNA COSA ES LA AVENTURA Y OTRA EL DESCUIDO.



Dr. Wilbur Ricardo Grimson
LE 4.277.928

viernes, enero 22, 2010

Niños argentinos que siguen esperando

Con motivo de la tragedia ocurrida en Haití se están produciendo pedidos masivos y compulsivos de adopción por lo cual UNICEF ha tenido que realizar un comunicado explicando que se debe ser muy prudente, que no todos los niños están huérfanos y que ya se han producido robo de niños. No olvidemos que Haití es un país predilecto por las organizaciones de tráfico. Entiéndase por tráfico no solo “venta de hijos” sino pedofilia, órganos, pornografía infantil, etc. Revisando por Internet encontré una nota de noviembre del 2003 donde ONGs de padres adoptivos, representantes de la justicia y demás expertos contaban las dificultades para adoptar en Argentina. Estamos en el 2010, Bicentenario y ¿qué cambió, qué mejoró? NADA. ¿Y NUESTROS niños huérfanos? Me he cansado de escuchar diputados, políticos, representantes de ONGs denunciar y prometer cambios, trabajar al respecto. No he visto movilizaciones ciudadanas de padres en el Congreso Nacional pidiendo por nuestro niños huérfanos o abandonados. Sí somos testigos de noticias sobre la compra-venta en Añatuya y en distintas zonas del país donde se les sustrae la verdadera identidad al niño. Invito a buscar por Internet noticias de hace 8, 9 o más años. Si les pusiéramos la fecha actual nadie notaría la diferencia. ¿No es hora de trabajar en serio al respecto? TODOS, no solo el Estado y nuestros representantes tenemos una responsabilidad muy grande con nuestros niños. ¿Cuánto tiempo más deberán esperar? No dejemos que sean observadores de actos de amor ajenos y distantes. Ellos están acá.

Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI (con datos falsos) 16.496.527

palmagraciela@gmail.com

miércoles, enero 20, 2010

SEMINARIO: COORDINACIÓN DE GRUPOS

Si Ud. quiere aprender sobre:

COORDINACIÓN DE GRUPOS

Tiene la oportunidad de anotarse en un seminario de 16 reuniones que coordina el Dr. Wilbur Ricardo Grimson.

De utilidad para profesionales de la salud mental, coordinadores de actividades diversas, médicos y psicólogos, terapistas ocupacionales, asistentes sociales, docentes.

La bibliografía recorre obras de ficción, textos seleccionados, un repaso de los autores principales, ejercicios grupales de preparación de grupos, experiencias grupales y las sesiones prolongadas.

Inscripción durante febrero y primeros días de marzo en

grimson@fibertel.com.ar

martes, enero 12, 2010

A propósito de los dichos de Vargas Llosa

No hay duda alguna: el consumo abusivo de drogas constituye una epidemia. Una plaga que debilita económicamente a las sociedades. Porque generando la producción y distribución hay un emporio de grandes fuerzas (que ya John Millar llamó el Imperio subterráneo) que se constituye con grandes fuerzas, equipadas, formadas, preparadas. Y del otro lado solo improvisación, buena voluntad y no aprovechamiento de las experiencias registradas. En general no se busca encargar la lucha a los más capaces. Salvo en algunos programas excepcionales. Y esto ocurre porque no se entiende en forma integral el tema. Con sus raíces comerciales, su capacidad de creación de ilusiones, de estimulación de circuitos orgánicos de placer y de satisfacción de presión de pares.

La Argentina capacitó en la década del 80 a los profesionales y técnicos que veinte años después ocuparían puestos directivos en las organizaciones de lucha contra las drogas de América latina: Guatemala, Perú, Colombia, Méjico, Costa Rica, Venezuela, etc.

Perdió esa capacidad cuando - por iniciativa de Alberto Lestelle - se suspendió un proyecto de la ONU gestionado por el CeIS de Roma que estableció en nuestro país una Escuela de Formación única en su género, que dirigió Andrea de Dominici.

Desde entonces se intentó retomar la posta en la UNQUI con el apoyo del Rector Julio Villar donde de 1994 al 2004 se formaron Operadores Socioterapéuticos, líderes comunitarios, docentes y profesionales. Pero esto se interrumpió cuando la Federación de ONGs que había asumido el proceso, abandonó el proyecto y se ocupó de generar cursos insignificantes de bajo nivel. Se perdió el significativo apoyo que consistía en un Diploma respaldado por una Universidad Nacional. Que no es igual a dar unas clases en una Universidad.

Por su parte el cambio de rumbo de la Secretaría Provincial y de la SEDRONAR que habían motorizado estos planes suspendió los apoyos financieros así como interrumpió la formación de docentes en la Universidad de La Matanza que convocaba a 400 personas.

En ambos casos se renunció a una estrategia de formación de recursos de alto nivel sustituyéndola por una mera gestión gremial buscadora de subsidios. Las ONGs renunciaron al asesoramiento obtenido ante el Ministerio de Salud y a un asesoramiento de calidad continuamente solicitada por las autoridades, que nos había concedido representación ante organismos internacionales. Creyeron bastarse a sí mismas. Pero la realidad nos enfrenta con la competencia del campo de la psiquiatría que reclama para sí esta terapéutica, aún cuando no sabe cómo ejercerla. El modo en que Proyecto Hombre en España, Uomo en Italia y los mejores programas del mundo como es el caso de Daytop en los EE.UU. han abordado el tema es con una capacitación incesante y una calidad de servicios de primer nivel.

Lo que es indudable es que la lucha por el control del consumo de drogas por parte de la población retrocede y el abuso avanza. Hoy las víctimas se cuentan en sumas superiores a las registradas nunca antes, ¿Qué es lo que permite afirmar a tanto supuesto erudito (que conoce el campo de mentas solamente) que en general procede de campos diversos al de la salud pública, que con la legalización se producirá un equilibrio y una eventual reducción del uso de drogas?

Lo único que podría reducirse es el consumo contestatario basado en la oposición a una norma restrictiva. Pero como lo que existe, certificado por los que concurren a los boliches, por los curas villeros en su terreno y por quien se ocupe del tema, es una tolerancia social excesiva, el aumento posible no debería ser un por ciento significativo.

En cambio una sociedad dañada por su idealización del abuso de drogas, que hace de esta práctica un hábito, y que tal vez encuentra en los precios crecientes un cierto motivo de restricción, encontraría una salida. Al abrirse el juego con la presunta legalización, digamos parafraseando a Eduardo Amadeo: el incremento sería explosivo e incontrolable.

No habría que reducir la prevención que estaría más en demanda por el aumento de la población afectada, y por su parte los tratamientos, ya exiguos respecto a la demanda, se verían desbordados en exceso.

Pero más allá de las estadísticas estaríamos rindiéndonos ante el delito organizado en forma internacional. El negocio no sería abandonado por quienes hoy lo manejan, los que simplemente podrían dejar de esconderse y podrían acceder a los niveles más respetables de la vida académica, de la política, de la cultura, de la vida empresaria.

Hagamos respetable el negocio siguiendo la lógica más pura del capitalismo explotativo: rinde más impuestos, es lo que sostenían los economistas de Chicago.

Ante nosotros nuestros hijos podrían destruirse legalmente. Estarían dentro de la Ley. Ni Orwell imaginó algo más definitivamente fatal para una sociedad. Resignemos la libertad, que significa también conocer el derecho a una vida sana, y conformaremos a aquellos a quienes preocupa la corrupción.

Luchando contra la corrupción no nos quedará nada por salvar. Ya las villas nos enseñan lo que ocurre cuando se despenaliza el consumo y éste cuela por los resquicios de la vida y aporta destrucción, deterioro, desgaste y poca vida.

Dr. Wilbur Ricardo Grimson