domingo, octubre 03, 2010

Valores cristianos parciales de una diputada

En el HCD de Mendoza se realizó una Jornada sobre Adopción y la modificación a la ley a fin de agilizar los trámites respectivos. Participó como panelista invitada la diputada nacional Cinthia Hotton que, entre otras cosas, planteó que la madre que dé a su hijo durante el embarazo o luego del parto lo haga anónimamente es decir que no figure su nombre en el expediente de adopción. De esta manera el niño/a adoptado/a jamás se enterará del nombre de su madre. Fundamentó esto en que prioriza el Derecho a la Vida antes que el Derecho a la Identidad. Según ella las mujeres abortan por temor a que en el futuro el hijo/a la busque o quiera saber de ella. Cómo se ve que la diputada Hotton no es adoptada ni apropiada (anotada como hija propia) y conoce su verdadera identidad de origen y desconoce completamente la problemática. ¿Qué Vida quiere preservar condenando a un niño/a que ya sufre el abandono a la angustia de no saber sobre su madre, su familia biológica, su origen? El Aborto se previene con políticas públicas que garanticen educación y salud sexual, los métodos anticonceptivos a todos. En los países donde esto se cumple el número de abortos bajó considerablemente. La adopción es un Derecho del Niño no del adulto y la Convención de los Derechos del Niño es muy clara: “los intereses del niño deben ser considerados en primer lugar en todas las decisiones que lo afecten” y decidir que el niño no sepa jamás el nombre de su madre es una violación a la Convención que también expresa que el niño tiene derecho a conocer el nombre de sus padres. Por un lado la diputada se muestra muy creyente y no puedo creer que los valores cristianos defiendan a unos condenando a otros. El mensaje pareciera decir mujeres, tengan hijos para aquellos que no pueden concebir y no se preocupen, nadie las va a buscar. Hace 3 años que pertenece a la Comisión de Familia, Mujer, Minoridad y Adolescencia por lo tanto debería saber muy bien todo esto. Pregunte a quienes encontraron a sus madres la emoción que embargó a ambas partes, la paz que provocó correr el velo del ocultamiento y la mentira. La Verdad Sana, Sra. Diputada, es un valor que pertenece a todas las religiones y Ud. debería ser la primera en fomentarla.

Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI (con datos falsos) 16.496.527

palmagraciela@gmail.com