martes, noviembre 20, 2012

Derecho a la Identidad: nosotros también existimos

He leído con mucho interés en la sección Debate del diario Clarín, una nota titulada "Legislar sobre el Derecho de todos a la Identidad". Se refería a los casos de aquellos nacimientos que se producen a través de los métodos de reproducción asistida y el vacío legal existente respecto al Derecho a la Identidad y el anonimato de los donantes. Comparto completamente lo expresado en la nota pero compruebo que seguimos siendo invisibles para muchos. Me refiero a los que fuimos víctimas del tráfico de bebés, que no fuimos adoptados sino anotados como hijos propios (supresión de estado civil e identidad). Al nacer cambiaron nuestra fecha y lugar de nacimiento, carecemos de antecedentes médico genéticos. Y hoy no es secreto el daño psicológico que esto provoca en una persona. Porque un bebé no es una hoja en blanco, durante su gestación además de alimento recibió información y los seres humanos tenemos archivos genéticos de cuatro generaciones. El art. 18 de la Convención sobre los Derechos del Niño (cláusula argentina) le impone al Estado el deber de preservar la identidad del niño es decir, tiene la obligación de anticipar que el niño no pierda su identidad, un deber de anticipación. En caso de que esta identidad o alguno de sus elementos (nombre, nacionalidad y relaciones familiares) haya sido vulnerado, el Estado tiene la obligación clara de reparar y prestar todos los medios a su alcance para restablecer esta Identidad o sus elementos (relaciones étnicas y culturales deben ser tenidas en cuenta como elementos). Pero nada de esto se cumple y ninguno de nuestros representantes se ha ocupado seriamente del tema. Ingresaron algunos Proyectos de Ley en el Congreso Nacional pero jamás prosperaron. Los más de 3 millones de ciudadanos que buscamos nuestra Verdadera Identidad de Origen estamos desprotegidos. No existe ningún organismo estatal que se ocupe de manera completa de las búsquedas. No se legisla para ayudarnos a nosotros ni tampoco para evitar que siga ocurriendo a través de campañas de prevención. Porque se siguen comprando bebés y anotándolos como hijos propios sin pensar en el daño que se está haciendo. Solo los medios de prensa se hicieron eco de nuestro tema, fueron nuestra voz, pero este tema tan delicado merece ser tratado de manera confidencial y no expuesto públicamente. Hablamos de historias muy dolorosas. Podría hacerse mucho por nosotros si existiera voluntad política. Nosotros también tenemos Derecho a la Identidad.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI (con datos falsos) 16.496.527
palmagraciela@gmail.com