sábado, abril 18, 2015

Cómo se ha naturalizado la sustitución de identidad.
Para las novelas, para la ficción, es un elemento trágico más, ese secreto oculto de un pasado vergonzoso.
Para la tele, el show, es el escándalo mediático que genera rating (gente que lo ve).
En el caso que alimenta todos los programas referidos a la farándula, se habla del secreto de la pareja, el acuerdo.
Y esto termina en transformar en estrella al supuesto padre biológico.
¿qué pasa con el niño? ¿quién defiende el interés superior del niño?
Nadie. Todo se reduce al escándalo y a sacar rédito del mismo.
En un principio algunos levantaron la bandera del Derecho a la Identidad.
Pero terminó devorado por el escándalo y el rating.
Ahora, esto no solo es responsabilidad de los mercaderes del negocio televisivo: el rating lo construimos entre todos.
Nadie mira pero el rating dice lo contrario.
Todo esto le quita seriedad a una problemática que sufrimos muchísimos argentinos. Y alimenta la "cosificación" del niño, como un paquete que llegó a nuestras vidas: se tacha, remarca, se regala, se reclama de nuevo, se vende, se compra.
Y al quitarle seriedad a las consecuencias que sufrimos los que tenemos sustracción de identidad, el Estado aprovecha y no lo reconoce como problemática social sino como casos aislados que deben solucionarse en el ámbito privado.
Tenemos la Constitución Nacional, clarísima y tenemos que hacerla valer.
Pero acompañada de una conducta, de la recuperación de valores.
Cuando llega un niño a nuestras vidas los adultos debemos dejar los egoísmos e intereses personales de lado y asumir la responsabilidad que nos corresponde.
Recuperemos el respeto, los valores.

miércoles, abril 08, 2015

Identidad: ¿un Derecho solo de los niños?

Ante un caso mediático sobre la verdadera paternidad de un niño se ha puesto nuevamente sobre la mesa el Derecho a la Identidad, que en muchos casos termina banalizándose.
Llama la atención cómo algunos periodistas enuncian este derecho del niño en debates televisivos pero cuando es un adulto el que expresa querer ejercerlo se lo cuestiona: ¿qué es lo que busca? ¿por qué no agradece lo que tiene?
O se utiliza el tema para programas de talk show que lo único que logran es que la gente se ría, no tome en serio esta problemática que debería resolverse con la ayuda del Estado en un marco de confidencialidad y respeto.
Pareciera como si al ser adultos nuestro derecho a la identidad careciera de valor, como si a esta altura de nuestras vidas no tuviera sentido alguno.
Este caso mediático forma parte del más del 20% de casos donde el primogénito no es hijo del marido y que son casos que pasan desapercibidos en la sociedad.
Tal vez, con el transcurso de los años esos niños se enteren de su verdad y decidan buscar.
¿Va a pasarles como a nosotros, que tenemos una falsa adopción (anotados como hijos propios de ambos padres)? ¿se les van a cerrar todas las puertas porque ya no son niños?
Lo sucedido además demuestra que anotar a un niño como hijo propio es muy fácil y se ha hecho en todos los tiempos históricos.
El nuevo Código Civil permite que una madre soltera al anotar a su hijo declare quién es el padre en ausencia del mismo. Esto es una ayuda para esas madres pero ¿si miente?
¡Es un delito! declaman algunos como si los delitos no se realizaran. Nosotros somos más de 3 millones de testimonios vivientes de que eso no asusta. Lo malo es que los adultos no han pensado en el daño físico y psicológico que la sustitución de identidad provoca.
El presidente de la Corte Suprema Dr. Lorenzetti al dar comienzo al proceso de implementación del nuevo Código Civil destacó que es un compendio de soluciones concretas para personas concretas y pensado en función de los ciudadanos del siglo XXI.
Tomando sus palabras es necesario que se implementen las políticas públicas necesarias para que quien lo desea pueda ejercer su derecho a la identidad, para que las búsquedas sean posibles, aunque uno ya no sea un niño.
Y concentrarse en campañas de prevención porque al día de hoy siguen existiendo parejas que adquieren hijos, no los adoptan porque solo aceptan bebés.
Esto no puede seguir ocurriendo en el siglo XXI  y no se puede seguir mendigando por el Derecho a la Identidad.

Graciela Palma Arizaga (Ciudadana sin identidad)
DNI (con datos falsos) 16.496.527
palmagraciela@gmail.com