jueves, junio 30, 2016

Santa Fe: Presentaron un proyecto para todos los apropiados


La ley busca garantizar este derecho a toda persona que presuma que su identidad ha sido alterada o suprimida. Permite el acceso a los datos contenidos en el Registro Civil y los establecimientos de salud.
La diputada provincial Alicia Gutiérrez presentó un proyecto de Ley que tiene como objetivo garantizar el derecho a la identidad biológica o de origen facilitando la investigación y búsqueda de información a toda persona que presuma que ésta ha sido suprimida o alterada en el momento del nacimiento o posteriormente.
Para esto, la normativa permite el libre acceso a los datos contenidos en los archivos del Registro Civil y a la documentación de los hospitales, clínicas y establecimientos de salud municipal y provincial, tanto públicos como privados, con el fin de poder constatar la identidad de las santafesinas y santafesinos que tengan sospechas o dudas al respecto.
“El derecho a la identidad no debe circunscribirse a los casos de apropiación de niños durante la última dictadura militar. Hay muchísimas personas que no saben cómo y dónde nacieron, ni quiénes son sus padres y hermanos, entre otras cosas. Y esto es vital para la construcción de su identidad”, explicó la legisladora.
“Son constantes las consultas que se realizan en ese sentido, tanto en la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia como en otros organismos administrativos y judiciales. Esta Ley exige que el Estado se haga cargo de esta situación que constituye una clara vulneración de derechos”, sostuvo Gutiérrez.
Los interesados deberán identificarse y realizar una declaración jurada, donde consten sus datos personales y el motivo de su pedido, que se mantendrá confidencial, como así también los datos a los que tenga acceso.
Si bien este proyecto fue presentado en tres oportunidades, en esta última se le incorporaron nuevos artículos que tienen como finalidad lograr una mejor articulación entre los organismos del Estado para hacer más ágil y efectiva la búsqueda de información. “Además, no sólo posibilita el acceso a los archivos del pasado a las personas que viven esta incertidumbre, sino que garantiza un mayor control y sistematización hacia el futuro, evitando que se repitan casos de este tipo en la provincia”, evaluó la diputada del Si.
En la normativa se designa al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos como autoridad de aplicación de la Ley, el cual tendrá a su cargo un servicio para la atención de los casos en los que se presuma que ha habido alteración o supresión de la identidad biológica. Entre sus obligaciones se encuentra, además de gestionar el acceso a los archivos, otorgar asesoramiento jurídico y legal gratuito a las víctimas y sus familiares, como así también asistencia y contención, y facilitar los medios y recursos para realizar el examen de ADN.
Se propone también la creación del Registro Único de Búsqueda de la Identidad Biológica o de Origen, en el ámbito de la Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe, con el fin de sistematizar los datos genéticos obtenidos. Al mismo tiempo, el Ministerio de Salud provincial conformará el Registro Único de Partos y Nacimientos, y procurará la unificación de criterios para que los  registros de los nacimientos y de partos que se produzcan en todos los servicios de salud se realicen bajo una única modalidad.
“Nuestro deber como legisladoras y legisladores es garantizar la búsqueda y la identificación de aquellos a quienes se les haya suprimido o alterado sus raíces. Es una medida necesaria para atender una problemática actual, producida por la normativa y los usos y costumbres del pasado”, concluyó Gutiérrez.
Fuente: Notife-Diario digital de Santa Fe

martes, junio 14, 2016

Irma Roy, también defendió el Derecho a la Identidad para Todos

En marzo del 2002 fue el comienzo de una etapa de mi vida que me marcaría hasta el día de hoy.
Tímidamente y con mucha esperanza comenzaba mi lucha por el Derecho a la Identidad para Todos. Junto a un grupo de personas que sufrimos la sustitución de identidad creamos una ong e iniciamos un camino de reclamo al Estado por un legítimo derecho que nos era vedado.
Para mi sorpresa, comenzamos a recibir reacciones de rechazo e inclusive de persecución. Nuestra presencia en la escena política y legislativa molestaba a muchos por el hecho de no pertenecer a los casos de lesa humanidad. El año de nacimiento nos marcaba como "personas no deseadas".
Siempre me gustó la política pero claro, desde afuera, como ciudadana común las cosas eran distintas a estar inmersa en ese mundo tan especial donde las reglas de juego son otras y requieren de una especial fortaleza. Y más aún si se es mujer.
Pero la conocí a ella. Irma Roy, como para la mayoría de los ciudadanos era para mí una actriz importante, reconocida, destacada, ¿quién no conocía su nombre?
Claro, el Congreso Nacional era un escenario distinto donde esos actores políticos, con sus decisiones, podían modificar la vida de todo el pueblo.
Allí estaba Irma Roy como diputada nacional, manteniendo esa fuerte presencia y seguridad como lo había demostrado en el ámbito artístico siempre impecable, coqueta, sin descuidar ningún detalle, perfecta.
Pero ella era entonces su propia autora, ya nadie le escribía libretos o mejor dicho era el pueblo quien guiaba sus pasos y ella siempre lo escuchó.
A nosotros nos escuchó.
Nunca olvidaré cuando se presentó un proyecto de resolución en el año 2003 para declarar de interés cultural un documental que elaboramos sobre el derecho a la identidad y las búsquedas. Era importante porque servía para instalar el tema de la apropiación de bebés en todos los tiempos históricos y avanzar en la ley nacional tan anhelada hasta el día de hoy para facilitar las búsquedas.
Diputados y asesores del bloque del FpV recorrían los despachos diciendo que no debía tratarse ese proyecto, que nosotros estábamos en contra de Abuelas de Plaza de Mayo, que hablábamos mal de ellas y difamaciones de todo tipo.
La diputada Irma Roy nos comentó lo que sucedía en una reunión en su despacho. Ella presidía la Comisión de Cultura.
"Nadie va a venir a decirme a mí lo que se debe o no tratar. La Comisión verá el documental como corresponde y luego votará." Y así ocurrió, la Comisión vio el documental y por unanimidad lo declaró de interés cultural.
Los miedos, la inseguridad que me había provocado el rechazo a nuestro tema se disiparon. Por el contrario, siento que me fui fortaleciendo y la diputada Irma Roy fue para mí un modelo a seguir.
Aunque nos diferenciábamos ideológicamente el diálogo fue posible siempre generando en mí además profunda admiración y cariño.
Una mujer que, en un ambiente tan difícil como es el de la política podía defender firmemente sus convicciones, hacerse escuchar, respetar y a la vez dar contención y cariño a quienes nos acercábamos a ella.
Hizo todo lo que pudo por la defensa del derecho a la identidad en un momento mucho más complicado para nosotros que el actual. Nos escuchó, defendió nuestra lucha y colaboró con su trabajo para que hoy nuestra problemática sea conocida en el Congreso Nacional.
Irma Roy fue una gran actriz, aportó mucho a nuestra cultura nacional pero además fue una mujer política luchadora, trabajadora y donde las puertas de su despacho siempre estaban abiertas a todos los ciudadanos.
Gracias Irma, descanza en paz.

Graciela Palma Arizaga (Ciudadana sin Identidad)
DNI (con datos falsos) 16.496.527
palmagraciela@gmail.com

Mendoza se ocupa del Derecho a la Identidad para Todos

Se presentó la ley de búsqueda identidad en Mendoza

Se trata de un proyecto de autoría de María José Sanz, impulsado por el Colectivo Mendoza Por la Verdad. Consiste en ayudar a encontrar su verdadera identidad a aquellas personas apropiadas o las que no han sido adoptados legalmente.


En La Legislatura se presentó este mediodía el proyecto de Ley de María José Sanz (UCR), que establece la creación del “Programa Provincial de Búsqueda Universal de Identidad de Origen y Biológica”, impulsado por el Colectivo Mendoza Por la Identidad.
Durante el acto, la diputada resaltó la necesidad de brindar herramientas desde el Estado para dar solución a las actividades ilícitas relacionadas con la apropiación de bebés y la sustitución de identidad en nuestra provincia, más allá de si se haya producido en épocas de la dictadura militar o no.
El programa fue presentado ante el ministro de la Suprema Corte Jorge Nanclares; la presidenta de la Asociación Latinoamericana de Magistrados, María Fernanda Fontemachi; funcionarios, profesionales y operadores de niñez y adolescencia; legisladores e integrantes del colectivo.
Durante la presentación advirtieron que en Argentina buscan su identidad 3 millones de personas, de las cuales se estima que 100.000 corresponden a Mendoza.
El objetivo de las autoridades es agilizar los procesos y sumar herramientas legales para resolver la situación de los chicos que hoy están en dependencias de la Dirección del Menor y organizaciones administrativas.
Sanz puntualizó que la iniciativa tiene puntos similares a la tarea que realiza Abuelas de Plaza de Mayo pero sin circunscribir a fechas determinadas, dado que “las apropiaciones de bebés han sucedido antes y después de la dictadura militar y siguen sucediendo hoy. Es algo que nos preocupa”, afirmó.
Nanclares comprometió “el accionar de la justicia de Familia, Penal y de Menores abordando temas como este, los de niñez y adolescencia y los de violencia de género”, en busca “de una coordinación interministerial e interdisciplinaria para dar solución rápida” a esas problemáticas.
“Todos trabajamos para mejorar la situación pero debemos comprometernos como sociedad en buscar la verdad luchando contra esos pactos de silencio”, agregó la legisladora.
Sanz indicó que se trabaja con el Registro Único de Adopciones (RUA) “con el objeto de agilizar los trámites de las parejas que deseen adoptar y prevenir el delito de querer buscar un bebé por otros medios que no sean los legales”.
“El tráfico de niños no debe ser una realidad y debemos combatir y remediar esta situación”, resaltó por su parte Fontemachi. La titular de la Asociación Latinoamericana de Magistrados señaló que eso requiere “interpretar los procesos a partir del interés superior dando protección a los niños”.
Desde el Colectivo Mendoza por la Verdad, tanto Antonio Romeo como Patricia Giménez coincidieron en que “debemos ser conscientes de que estas actividades ilícitas suceden en nuestra provincia recordando que por cada niño que busca su identidad hay una madre que ha sido violentada”.
Fuente: Jornada On Line

lunes, junio 06, 2016

Ciudadanos sin DNI y por otro lado Ciudadanos con DNI con datos falsos. Es muy fácil apropiarse, anotar como hijo propio a un bebé en cualquier Reg. Civil

           La vida sin DNI, un drama para miles de argentinos

El largo peregrinaje judicial de los que no fueron inscriptos al nacer

Se calcula que medio millón de personas nacidas en el país no tienen documento.  Eso les impide casarse, votar, trabajar en blanco y anotar a sus hijos. Piden una ley para resolverlo.
Luciana Del Vecchio (21) le venía insistiendo desde chica a su mamá para que le tramitara su DNI. “Notaba que mis compañeros del colegio lo tenían y yo no, y eso no me gustaba. Finalmente, me dio un número de documento que ahora entiendo que ella inventó”, confía la joven a este diario. Ella es una de los miles de argentinos –se estima que rondan el medio millón– que viven como “NN” en el país. Como otros tantos, no tiene derechos porque no figura en ningún lado y para la ley es invisible: no puede votar, casarse, recibir asistencia médica, acceder a un plan social, abrir una cuenta bancaria o trabajar en blanco.
“Para el Estado yo no existo. Por la falta de papeles, me llevaron detenido varias veces y me rechazaron en muchos empleos”, cuenta Brian Lombardo (20), otro damnificado. Desde tres ONGs que abordan la problemática (El Trapito, Iadepp y Microjusticia Argentina) ya tiene listo un proyecto de ley para facilitar la inscripción de los indocumentados. Además, con la intención de visibilizar el tema, realizan por las redes la campaña #IndocumentadxsCERO.
La ley 26.413 insta a inscribir a los recién nacidos en un plazo de 40 días. A partir de 2009, a través del decreto 90 que desde entonces se renueva todos los años, con un trámite administrativo es posible anotar a la persona hasta los 12 años presentando dos testigos y sin mayores complicaciones. “Superada esta edad, se debe iniciar un juicio que tarda entre tres y cinco años”, precisa Martín Scotto, abogado de la Asociación El Trapito, quien explica que la mayoría de los indocumentados pertenecen a sectores vulnerables y que su dificultad para costear el proceso hace que, muchas veces, no lleguen a iniciarlo o se queden a mitad de camino.
Desde el Ministerio del Interior confirmaron a Clarín que no existen cifras oficiales de los que nunca tuvieron ni partida de nacimiento ni documento, justamente porque no están ni estuvieron registrados. Sin embargo, Scotto estima que “son entre 400 y 600 mil los argentinos en esa situación”. Según explica, hay indocumentados de todas las edad y, en gran medida, son adultos. “Nos consultan abuelos que no pueden jubilarse ni recibir atención médica”, agregó.
Jorge Alvarez, director de programas de Iadepp (Instituto Abierto para el Desarrollo y Estudio de Políticas Públicas), cuenta que en 2011, ya con el decreto 90 en vigencia,sólo entre los menores de 17 años todavía había 168 mil menores de 17 años sin DNI. “En el mismo relevamiento se concluyó que viene creciendo el subregistro de nacimientos. En otras palabras, que está aumentando la cantidad de personas que no completan el trámite de inscripción a tiempo”.
Cada persona tiene una explicación diferente sobre por qué no los anotaron: a Luciana, que nació en San Martín, su mamá le dijo que quiso esperar a que su padre volviera de viaje para definir si le ponían doble apellido y que, cuando regresó, tuvo vergüenza de acercarse al registro por la demora. Esa decisión la complicó en adelante, entre otras cosas, con la asistencia médica. “Por suerte, hay un hospital en Vicente López donde me atienden. Figuro registrada desde siempre con el DNI inventado. Pero no puedo ir a otro”, cuenta Luciana que, el año pasado, producto de un cuadro grave de anemia debió atenderse de urgencia en el Fernández y la pasó mal. “En vez de estar preocupada por cómo me sentía, mi angustia pasaba por que me pidieran el documento”, recuerda Del Vecchio que hace siete meses inició el juicio de inscripción tardía.
En el caso de Brian, que nació en La Matanza, fue el trastorno mental de su madre, que sufre esquizofrenia lo que lo dejó sin documento. Ella nunca lo registró, por lo que a los 18 él inició el trámite. Según asegura, una de las cosas que le gustaría hacer cuando consiga su DNI es votar. “También quiero inscribirme en el colegio para terminar los estudios”, remarca.
Nadia Martínez (20) tampoco tiene DNI. Según dice, su mamá inició el proceso hace 7 años pero está parado. La mayor dificultad para esta mujer, que nació en Isidro Casanova, tiene que ver con su inserción laboral. “En mi CV pongo que tengo el DNI en trámite y cuando me encuentro con el empleador le explico. El problema es que no puedo estar en blanco y siempre termino en trabajos precarios”, sostiene.
En tiempo, Anahí Fernández (20) la supera. Ella lleva 10 años esperando el documento. Al parecer, está cerca de conseguirlo, ya que obtuvo una sentencia judicial favorable, paso previo a la entrega. Esta joven tiene tres hijos y asegura que, una de las cosas que más impotencia le genera de no tener papeles es no figurar como su mamá. “Aparece como si sólo tuvieran padre”, expresa Anahí, que igualmente está contenta por “no repetir la historia con ellos y, por lo menos, haberlos podido anotar”. Aunque tiene claro que ni bien reciba el DNI va a modificar las partidas de sus hijos. También sueña con casarse y, sin dudarlo, finaliza: “Esa es otra cuenta pendiente”.
Paula Galinsky - Clarín Sociedad

viernes, junio 03, 2016

Por ella, por Todas...


Los ciudadanos sin identidad, con expectativas de avanzar en sus derechos ante el cambio de gestión

Graciela Palma, ciudadana sin identidad, visitó la redacción del GRUPO REALPOLITIK (Foto: REALPOLITIK).


















REALPOLITIK I 3 de junio de 2016
Por FERNANDA NAVAMUEL
Palabras como “identidad”, “verdad” y “origen” fueron asociadas en estos últimos años a los casos de lesa humanidad. Sin embargo, los ciudadanos que no conocen su filiación viven otra realidad y la espera por hacer valer sus derechos se prolonga. Graciela Palma, una ciudadana sin identidad, visitó la redacción del GRUPO REALPOLITIK y relató cómo es la situación que vive, cuál es el pedido que hace al estado y qué respuesta tuvo luego de reunirse con la vicepresidenta de la comisión de Derechos Humanos en la Cámara de Diputados, Liliana Denot.
A continuación, la entrevista completa.
RP.- En relación a la búsqueda de la identidad, ¿en qué se avanzó en la gestión anterior y qué postura tiene el gobierno actual sobre el tema?
En lo que respecta a la búsqueda de la verdad de la identidad de origen, arrancamos con mucha esperanza y expectativa por esta nueva gestión. Al no tener que ver con los casos de lesa humanidad sino que esta es una problemática social de muchos años, la de anotar como propio a un hijo vulnerando su identidad, lamentablemente en esta última década no fuimos considerados, no fue considerado el tema. La expectativa tanto en nación, provincia como en el ámbito legislativo es que este tema pueda empezar a dar los primeros pasos, que se pueda tratar y que todas las personas que estamos en esta situación logremos esa ley que tanto necesitamos que se refiere a un lugar de parte del estado.
Un lugar estatal donde podamos presentar nuestras búsquedas y el estado pueda trabajar todos los casos con respeto, confidencialidad y todas las herramientas que posee, que los ciudadanos comunes no tenemos. Así que estamos muy entusiasmados, sabemos la situación del país, hay muchos temas complejos que atender. Nos encontramos con un DNI y partida de nacimiento con todos los datos falsos, nacimiento, lugar. Desconocemos nuestros antecedentes médicos, orígenes étnicos y culturales. Es decir, es lo básico que todo ser humano tiene derecho a conocer, a saber, eso es lo que nosotros no tenemos y lo estamos pidiendo. No es perseguir personas, no es molestar a nadie, simplemente es tratar de llenar esa página en blanco de nuestra vida que fue cuando nacimos y saber lo que pasó.
RP.- ¿Tuvo una charla con la diputada provincial Liliana Denot?
Sí, ella pertenece a la comisión de Derechos Humanos de la UCR y la puse en conocimiento de los antecedentes en la provincia de Buenos Aires. En el 2007 el programa provincial Reencuentros, durante la gestión de Felipe Solá como gobernador, dio sus primeros pasos.
Era un programa interministerial y el objetivo era justamente iniciar la búsqueda, que el estado sea el mediador entre nosotros y esa parte biológica porque siempre hablamos del respeto y la confidencialidad que hay  que tener con ambas partes, inclusive con esa parte que desconocemos.
En el gobierno de Daniel Scioli nosotros vinimos a hablar y la respuesta fue que por treinta personas no iban a movilizar al estado. En ese momento, en el ministerio de Seguridad había doscientos casos registrados, no éramos treinta, y la constitución nacional además no dice que los derechos son para una determinada cantidad de ciudadanos, los derechos son para todos. Así que fue una respuesta que a nosotros nos dolió mucho, eso quedó sin efecto. Y en el 2010 se presentó un proyecto de ley de la entonces diputada Maricel Etchecoin Moro, para armar desde el estado un lugar que pueda atender estas búsquedas. Ese proyecto en el 2011 tuvo media sanción pero en el Senado se frenó y volvimos a quedar en nada. Eso fue lo único que hubo.
RP.- ¿Con la diputada qué propuestas surgieron?
Por un lado, presentar acá en la provincia de Buenos Aires un proyecto de ley para nuestras búsquedas. Retomar algo que quedó pendiente en la anterior gestión, lamentablemente hubo una ley en el 2009 que fue la ley de traslado de banco nacional de datos genéticos que hizo que ese banco no fuera más para todos.
Porque el banco de datos genéticos se creó no sólo para los casos de lesa humanidad sino para que cualquier persona que tuviera algún problema -inclusive en los juicios de filiación- pudiera hacer uso del banco. Esta ley limitó el acceso, se llevaron únicamente las muestras de los casos de lesa humanidad y el resto se perdieron todos. Hay en nación un proyecto de ley de Elisa Carrió que va a perder estado parlamentario en diciembre de este año. Entonces la diputada Denot dijo que iba a hacer un pedido para que se trate en nación ese proyecto de ley sobre el banco que es muy importante.
La defensoría del Pueblo podría colaborar más que nada porque todas las personas afectadas no tenemos la contención ni el acompañamiento ya sea jurídico o con la contención psicológica. Esta es una problemática que genera mucho daño. Hay que imaginarse a una persona en una situación en donde no se sabe cuándo nació, en dónde, quiénes son sus padres, qué pasó, si fue vendido, robado, con varias historias en donde no sabe cuál es la verdadera. Porque en la familia nadie dice ni habla por el pacto de silencio y uno está siempre con varias versiones. Es una manera de vivir muy dolorosa y uno no puede armar un proyecto sólido en la vida cuando los cimientos están construidos en el aire.
RP.- ¿Qué diferencia hay con la adopción?
La ley de adopción reconoce el derecho a la identidad. Cuando la persona es adolescente, ya está madura, en condiciones de entender bien, tiene derecho si quiere a conocer su identidad: ir a su expediente, verlo y enterarse de lo que pasó. De acuerdo a lo que lee, decidir si quiere conocer a esa parte biológica; si tiene hermanos, si quiere conocerlos o no. Esa opción que tiene el adoptado no la tenemos nosotros. Eso es lo que nosotros estamos pidiendo.
Como no existe un expediente, lo que le estamos pidiendo al estado es que lo elabore y eso tiene que ser a través de investigaciones. También que actúe como mediador porque es posible que del otro lado esa mamá puede haber vivido una situación muy traumática y no nos quiera ver. Entonces por lo menos pedirle la información.
Por el tema de salud, nuestros hijos también se ven involucrados porque ellos tienen la mitad de su mapa genético. Es muy importante todo esto porque además es, como digo siempre, la verdad sana. Es fundamental poder llegar a eso que es el objetivo de la búsqueda de la identidad, no perseguir personas sino encontrarnos con nuestra verdad personal, sanarnos. (www.REALPOLITIK.com.ar)