miércoles, febrero 15, 2017

Ciudadanos con sustitución de identidad: 15 años reclamando

Si bien no existen estadísticas concretas se calcula que alrededor de 3 millones de ciudadanos tenemos sustitución de identidad y no conocemos nada sobre nuestros orígenes, ni siquiera la fecha y lugar de nacimiento. Esto se debe porque al nacer no fuimos entregados de manera legal, no fuimos adoptados sino adquiridos y anotados como hijos propios. Una conducta social naturalizada, aceptada y que sigue ocurriendo en la actualidad llamándola "adopción por izquierda".
Desde el año 2003 se han presentados proyectos de ley en el Congreso Nacional que fueron perdiendo estado parlamentario al no ser tratados por nuestros representantes.
Nuestra problemática siempre fue esquivada, quizás porque abarca a todas las clases sociales y a todos los tiempos históricos.
Mil veces explicamos que nuestras búsquedas no significan perseguir ni juzgar a nadie, que pedimos se realicen garantizando respeto y confidencialidad para las partes involucradas.
En diciembre del pasado año perdió estado parlamentario un proyecto de la diputada Carrió para recuperar el Banco Nac. de Datos Genéticos, restringido para nosotros a partir de una ley del kirchnerismo en el 2009.
Lo mismo ocurrió con un proyecto de la senadora (mc)Morandini para la ampliación de la CoNaDi.
El gobierno nacional a través de la Secretaría de DDHH y Pluralismo Cultural de la Nación va a crear un equipo de trabajo para nuestras búsquedas. Pero lo que necesitamos son las leyes que sostengan firmemente nuestro Derecho y que tanto la CoNaDi como el BNDG, que son organismos estatales, no discriminen a ningún ciudadano con su derecho a la identidad vulnerado.
Nos resistimos a creer que existan diputados y senadores que se opongan a la Universalidad del Derecho a la Identidad.
Como lo expresara Norma Morandini en su proyecto: "Porque somos parte de ese legado, de ese camino que inició la democratización, cuando el Estado debió reparar lo que había provocado, hoy debemos consa- grar lo que es de todos: el derecho a la identidad. Se haya nacido en cautiverio, fruto de una violación, producto del abandono o simplemente se trate de un ciudadano que busca su verdad. Las víctimas no tienen distinción y los instrumentos de reconocimiento y garantía de los Derechos Humanos deben estar en consonancia  con el principio que los sustentan: la igualdad y la universalidad".

Graciela Palma Arizaga (Ciudadana sin Identidad)
DNI (con datos falsos) 16.496.527
palmagraciela@gmail.com


miércoles, febrero 08, 2017

Banco Nacional de Datos Genéticos: hoy sólo para algunos

Se cumplen 30 años de la creación del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) creado por Alfonsín en el año 1987 por Ley 23.511.
Dicha ley establecía que atendería a todos los ciudadanos que tuvieran dudas sobre su identidad y a los casos de lesa humanidad.
En el 2009 el gobierno kirchnerista logró que se aprobara en el Congreso Nacional la ley 26.548 que limita el Banco únicamente para los casos de lesa humanidad y se lo traslada del Hospital Durand al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación. Una ley inconstitucional ya que restringe la original y discrimina a todos los que fuimos apropiados (no adoptados legalmente) que no pertenecemos a los casos de lesa humanidad y a cualquier ciudadano que tenga dudas sobre su identidad.
El Banco contiene el perfil de 295 grupos de familiares que buscan a sus nietos y también el de 9.000 jóvenes que buscan su verdadera identidad, que fueron anotados como hijos propios (no adoptados) y nacieron en el período de la dictadura pero no fueron compatibles con los casos de lesa humanidad.
Se calcula que alrededor de 3 millones de ciudadanos de todo el país buscamos nuestra verdadera identidad de origen. Al nacer no fuimos adoptados sino entregados ilegalmente, lo que hoy se denomina "adopción por izquierda", una práctica social de muchos años y que aún continúa. Somos personas con sustitución de identidad.No sabemos nuestra fecha real de nacimiento, ni el lugar, ni antecedentes médicos, nada.
No hace falta aclarar que el Derecho a la Identidad es un Derecho Humano y que el Estado tiene el deber de preservar la identidad de los niños y que cuando alguno sea privado ilegalmente de algunos de los elementos de su identidad o de todos ellos el Estado debe asistirlo y brindarle protección con miras a restablecer rápidamente su identidad (Convención sobre los Derechos del Niño).
A nosotros nadie nos protegió al nacer y el BNDG es el instrumento que tiene el Estado para ayudarnos.
La diputada Carrió presentó en dos oportunidades proyectos de ley con el objeto de recuperar el Banco, que vuelva a ser como cuando se creó: para todos los ciudadanos. Pero esos proyectos perdieron estado parlamentario ya que nuestros representantes no los trataron, los archivaron.
De Colombia, Perú, Nigeria se acercan a nuestro Banco, se firman convenios de ayuda internacional, pero nosotros, los ciudadanos argentinos con sustitución de identidad somos discriminados.
El BNDG hoy no es para nosotros, se nos está vedado. El presidente Raúl Alfonsín exaltó el valor de la democracia, de los DDHH y creó el BNDG con ese espíritu y no como algo sectario.
Pedimos al Gobierno Nacional que presente un proyecto de ley para revertir esta situación tan injusta, que nuestros diputados y senadores se ocupen y no nos dejen de lado aunque sea un año electoral.
La sustitución de identidad es nada menos que la vulneración de un Derecho Humano.

Graciela Palma Arizaga (Ciudadana sin Identidad)
DNI (con datos falsos) 16.496.527
palmagraciela@gmail.com