miércoles, diciembre 12, 2007

Soy una Ciudadana sin Identidad

Estimados amigos:
Permítanme que así los llame, el espacio que me brindaron siempre me generó la fuerza diaria necesaria para esta lucha para que se me reconozca un derecho fundamental. Jamás pensé que sería considerada un enemigo y que intentarían quebrarme para que me quede definitivamente llorando en un rincón y no moleste más.
Consiguieron lo contrario, cada día despierto con más ganas, más esperanza porque no estoy sola: somos 3 millones en todo el país y el apoyo recibido de Uds., los periodistas me ha ayudado mucho.
Les envío mi búsqueda para que me conozcan y traten de imaginar lo que siento, sé que es difícil si no se vive en carne propia. No pretendo la publiquen, me sirve que la lean simplemente.
Espero que llegue el día que no deba escribirles más, será que por fin se respete la vida.
Gracias.






Partida de Nacimiento (Legal pero ilegítima)
17/05/1961 – Dicen que pude haber nacido en el año 1963
Lugar: Larrea 1263, Capital Federal – Dicen haberme retirado de la casa de la partera en Marcos Paz, Pcia. de Bs.As.
Nadie confirma mi lugar de nacimiento ni fecha.
Partera: Ana María Beffa de Aguirre – Trabajó en el Hospital Español de Capital Federal donde mi madre biológica realizaba los controles de embarazo.

Por recomendación de su médico, mi madre de crianza llama a una partera quien le dice que no tiene bebés disponibles y le pasa el teléfono de otra, así llamó a varias hasta que da con una, la Sra. Beffa de Aguirre que le dijo que pronto tendría un bebé disponible, que a la madre no le dejaban tenerlo. La cita a mi madre de crianza en el hall de espera de obstetricia del Hospital Español (Capital Federal) para que de lejos viera a la “Polaca” (así la llamaba) cuando fuera a realizarse el control habitual de embarazo y se hiciera una idea de cómo sería el bebé. A mi madre de crianza le llamó la atención el cabello pelirrojo y la nariz ancha y pensó que ojalá el bebé no naciera con esa nariz. La partera le dijo que en cuanto se produjera el parto la llamaría. Mis padres de crianza me dijeron que la partera me entregó en la que sería mi casa llegando en taxi, también me dijeron que me fueron a buscar a Marcos Paz donde ella vivía.Según el día las versiones cambiaban. En esa incertidumbre crecí

Macarena y yo casi a la misma edad, al nacer era muy rubia, tiene los ojos del color del mar, fue la primera vez que me pude identificar con alguien;la miro y en ella imagino el rostro de mi madre


Siempre supe que no era hija biológica de mis padres y me enfermé por las mentiras. Recién a los 16 años me lo confirman: “tu madre era una prostituta que te iba a tirar a la basura y nosotros te salvamos” era la versión “oficial”, nunca la creí. Pasaba la mayor parte del tiempo con Matilde, una señora alemana que contrataron para cuidarme, aún la recuerdo con cariño, me sentía protegida por ella. Sufrí abuso de parte de un “tío” pero se me castigó a mí. Al terminar el secundario estudié Traductorado de Ruso sin saber entonces porqué ese idioma me gustaba tanto. Cuando ya no era un secreto para nadie y mi padre de crianza (abogado, cónsul honorario de Chile en La Plata, contador) había fallecido de un día para el otro me quedé sin primos, sin tíos, nada: “vos no sos de la familia”, hoy me los cruzo en la calle y me dan vuelta la cara. Fue difícil para mí, los había “adoptado” como familia. No tuve hermanos y mi primo Eduardo unos años menor que yo, era ese hermano que deseaba tener… también se fue.


Tardé casi 40 años en quitarme “las culpas” y comenzar este camino de búsqueda de mis verdaderos orígenes. No quiero molestar ni invadir a nadie, como me acusa el Estado, simplemente quiero saber qué día nací, en que año, dónde y qué fue lo que pasó. También saber mis antecedentes médicos, por mi salud y la de mi hija, ella también sufre las consecuencias de la sustracción de identidad. Me gustaría mucho si no puedo verla personalmente tener aunque sea una foto de La Polaca, todos la vieron menos yo. Por más triste que sea quiero conocer mi historia, es mía y nadie tiene derecho a arrebatármela ni a impedir que la conozca. En este camino conocí gente maravillosa, algunos que buscan como yo, otros que se interesaron y que me animaron siempre a seguir, a no bajar los brazos, y eso me hace feliz y agradecida. Hasta mi último aliento seguiré buscando y exigiendo al Estado que se comprometa con este tema porque hay muchas personas que tienen más datos que yo, más posibilidades de conocer sus orígenes y les cierran todas las puertas.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527