miércoles, octubre 29, 2008

Las cosas por su nombre


Estamos acostumbrados a hablar mal, a no utilizar las palabras en su real significado.
Y a tenerles miedo. Esto lo observo en el Estado, en Agrupaciones, funcionarios y ciudadanos en general. Y la única manera de tomar conciencia de un problema es decir las cosas por su nombre. Adoptar no es lo mismo que apropiar pero ¿sabemos bien lo que significa cada una? Adoptar es recibir legalmente a un niño como hijo propio no biológico con su historia, respetándola. Apropiar es recibir a un niño y anotarlo como hijo propio exista o no transacción comercial. Recibirlo de médicos, parteras, etc. que nunca dicen de dónde lo obtuvieron realmente y arman un certificado de nacimiento con las fechas y datos falsos lo que deriva en sustracción de identidad. Esto no es simplemente “anotar a un niño como hijo propio” como si fuera una liviandad. El Código Penal es muy claro en el Título IV, Delitos contra el estado civil y de la identidad, Cap.II, arts. 138, 139 y 139 bis. Esto debe quedar bien en claro, primero, para que las parejas no acepten ofrecimientos fuera del marco legal porque además de cometer un delito dañaran la salud física y psicológica del niño. Y segundo, el Estado debe de una vez por todas reconocer la existencia de millones de personas apropiadas y cumplir con su deber y restituirles su verdadero origen. Es necesario asumir que éste es un problema social y no meros casos aislados donde además se cuenta con la complicidad estatal al intervenir funcionarios, profesionales y hospitales públicos. Que esta problemática no es exclusividad de un período histórico y que los derechos humanos no discriminan, son para todos los seres humanos. Hablo de Verdad y Respeto a la Vida.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527
palmagraciela@gmail.com