viernes, noviembre 07, 2008

Negar nuestra existencia es Discriminarnos.

“La invisibilización de los pueblos originarios es una forma de discriminación”. Estas palabras fueron vertidas por el ministro de la Corte Suprema Dr. Eugenio Zaffaroni. Continuó diciendo que la Constitución y el Derecho Internacional los incluye; “reclaman derechos que no les dan y no se los dan porque “no existen”, se les niega los derechos, se les niega la existencia”. Termina afirmando que los pueblos originarios sufrieron un genocidio. Exactamente lo mismo padecemos los ciudadanos sin nuestra verdadera identidad: la “invisibilización” pero, por el contrario en vez de extinguirnos somos cada día más producto del accionar del tráfico de niños y la falta de educación y prevención. A la comunidad no se le explica que tomar un niño fuera del marco legal de la adopción y anotarlo como hijo propio además de un delito se provoca la sustracción de identidad borrándole toda su historia y causándole nefastos y dolorosos daños para el resto de su vida. Cada vez que leo que se presenta un proyecto de ley, una ordenanza o reglamentación se refieren siempre a la búsqueda de la identidad de los adoptados o de los casos de lesa humanidad. Por un lado funcionarios y redes sociales denuncian la existencia del tráfico de niños (3º negocio mundial luego de las armas y la droga) entonces me pregunto ¿esos niños son entregados legalmente, adoptados? No, miles de niños son anotados como hijos propios por lo cual es ridículo y demuestra más que ignorancia una falta de respeto burlarse cuando denunciamos que somos tres millones de personas en todo el país que no sabemos cuándo ni dónde nacimos en verdad, que no sabemos lo que sucedió, que fuimos tratados como objetos y no como sujetos, que nos quitaron nuestra historia. El Estado nos discrimina, los organismos de DD.HH. hasta el INADI, nadie puede hacer algo, la excusa es siempre la misma: “no es nuestra área” o “hay otros derechos que atender”. Eso sí, se llenan la boca hablando de la Convención de los Derechos del Niño y los Derechos del Hombre. Basta de pasarse la pelota unos a otros. Cuando nace un niño, deseado o no, es una vida que hay que respetar, es hora de hacerse cargo de nuestra existencia y restituirnos nuestra historia que será una manera de que esto no continúe sucediendo. Adoptar, NO Apropiar.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527
palmagraciela@gmail.com