lunes, diciembre 08, 2008

Día de los Derechos Humanos

La Declaración Universal de los DD.HH. en su artículo 3 dice: “todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. Se cumplen 60 años de la firma de esta Declaración y tenemos que lamentar una lista cada vez más extensa de personas fallecidas por la inseguridad, de niños desnutridos, de jóvenes sin contención alguna empujados hacia las adicciones, desaparecidos en democracia, exclusión e indigencia. Tres millones de ciudadanos que no pueden conocer su verdadera identidad de origen por la desidia y el desinterés del Estado y que van sumándose por cada niño que a diario es entregado ilegalmente en adopción. ¿Qué discursos se dirán hoy, quiénes hablarán con real autoridad sobre los DD.HH? Hoy en vez de charlas y jornadas para demostrar cuánto saben en lo teórico deberían estar en los despachos trabajando en proyectos concretos para aplicar a la brevedad. Ésa sería la mejor manera de encarar el famoso Bicentenario. Porque con la inseguridad, las drogas, las adopciones ilegales, la pobreza, la desocupación y un sistema educativo agonizante no se respeta a la vida, no somos libres. La Argentina está en falta, lo dice el artículo 30 de la Declaración Universal de los DD.HH.: “Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o a realizar actos tendentes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración”.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527
palmagraciela@gmail.com