jueves, diciembre 18, 2008

Los otros bebés de Argentina








Sergio Acosta
18-12-2008
Según datos no oficiales, en Argentina habría más de 3 millones de personas buscando conocer sus verdaderos orígenes. Buscan la verdad sobre cuándo y dónde nacieron, lo que ocurrió cuando nacieron, o simplemente el nombre de sus padres biológicos. Es decir, toda la información que constaría en un expediente legal, si hubieran sido adoptados como regula la ley.

Escuche el programa de radio "Los otros bebés de Argentina" La agrupación Quiénes Somos es una entidad formada por personas que no fueron adoptadas legalmente, sino inscritas ilegalmente como hijos propios, víctimas del tráfico de niños. Esos son "los otros bebés de Argentina".
Cada martes y jueves de 13 a 15 horas las representantes de Quienes Somos esperan a los interesados en el área de atención al público de la Defensoría del Pueblo de Argentina. No tienen un espacio propio, pero al menos les han permitido desplegarse en este lugar. En estas 4 horas semanales se acercan a Quiénes Somos muchas personas, todas con diferentes historias, pero con una cuestión en común, conocer su verdadero origen.
Lamentablemente, en Argentina sólo se reconoce el Derecho a la Identidad a las víctimas de la dictadura militar y son clasificados como crímenes de lesa humanidad, lo que excluye este otro tráfico de niños. Y lo peor es que diariamente aumenta el número de personas que desconoce su verdadera identidad, porque esta práctica continúa realizándose. La Agrupación Quiénes Somos no cesa en su empeño, aunque cada vez se les cierran más puertas.
La misión no solamente no es fácil sino que es casi imposible. Aunque salvando muchos obstáculos, Quiénes Somos intenta dar apoyar a los que buscan su identidad, a través del camino posible dentro de la ley, el jurídico. Esta búsqueda se hace larga, y muchos tiran la toalla. Debe existir una voluntad personal muy alta para mantener la búsqueda.
Buscar la identidad con el amparo de la ley conlleva además de encontrar, lo que sucede muy poco, el enfrentarse a la realidad. Aparecen las secuelas que deja el haber sido apropiado, y se abre una brecha psicológica para los padres adoptivos, y para el adoptado, que de un momento a otro quiere saber.
La situación es complicada. Además del trauma familiar que representa enfrentarse a una mentira de toda una vida, la realidad es que a nivel oficial, mas allá de promesas, poco se logra. Quizás exista miedo, demasiados involucrados o intereses en peligro.
Quiénes Somos a pesar de las frustraciones no se detiene. El que busca encuentra, dice el proverbio, pero hay varios factores que juegan en contra de esta misión. La opinión pública esta más concentrada en los bebés de la dictadura. Las leyes amparan totalmente esa búsqueda. Hay instituciones, recursos estatales destinados. Es como el "reto nacional" en materia de derechos humanos. Nadie discute que sea una causa justa, pero ¿y los otros acaso no tienen derecho?
La agrupación Quiénes Somos no lleva a cabo una labor de investigación. Sus miembros consideran que la información, protegida por la ley, no puede ser manipulada ni por las personas ni por las Organizaciones No Gubernamentales. Quienes Somos lo que desea es que el Estado, con el derecho pleno al acceso a los archivos y bases de datos que posee, se ocupe de la investigación. Quizás a través de un programa o comisión de búsqueda.
Mensaje de Graciela Palma, vicepresidenta de Quiénes Somos:

Cuando nace un niño, deseado o no, es una vida que hay que respetar.Un niño merece amor y respeto, y eso se logra siempre con la verdad.Se estima que tres millones de ciudadanos en mi país no conocen su verdadera identidad de origen, porque no fueron adoptados, sino anotados como hijos propios. No fueron adoptados como lo marca la ley.El Estado Argentino no reconoce la existencia de estas personas, y por lo tanto les niega todo acceso a la información para recuperar su verdadera identidad. Tampoco realiza campañas de prevención porque todo esto sucede porque las parejas, los matrimonios ante la espera de años, a veces cuatro y hasta diez años de espera burocrática, aceptan cualquier ofrecimiento ilegal, por supuesto, sin pensar en el daño irreparable que le causarán a ese niño.
No nacemos como una hoja en blanco, los seres humanos durante la gestación además de alimento recibimos información. Por eso es importante que, si realmente se desea tener un niño, recibir un niño para darle amor, para formar una familia, no se apropien de él. Por más dolorosa que sea su historia, su verdad es suya, y necesita conocerla.

En algún momento de su vida preguntará. Y el querer saber no significa dejar de querer a los padres, a la familia que lo crió.
Un tema importante que tampoco se tiene en cuenta es la salud. Si el niño se enferma, si es necesario recurrir a sus antecedentes biológicos para curarlo ¿cómo lo harán? Quienes entregan u ofrecen bebés fuera del marco legal jamás le dicen a esos padres que lo recibirán de dónde los obtuvieron, alterarán todos sus datos, fecha de nacimiento y lugar.

Argentina levanta ante el mundo la bandera de los Derechos Humanos pero la realidad es que existen personas que sufren, que viven en una nebulosa de no saber lo más elemental: cuándo y dónde nacieron, lo que sucedió.Y esta pasividad del Estado permite que al día de hoy el tráfico de niños siga operando con libertad. Es necesario mejorar el sistema de adopción, reclamar por ello. La apropiación de un niño vulnera su identidad, su libertad, su honor, su dignidad y la fe pública.
Adoptemos, no apropiemos.