martes, febrero 03, 2009

Violencia: cuando el Estado la ejerce

Ante las agresiones sufridas por los diputados Rossi en Santa Fe comenzaron a escucharse voces de repudio y llamados a la reflexión. Hace tiempo que se instaló la modalidad del escrache solo que ahora han cambiado los protagonistas. Comparto que la única manera de arreglar las cosas es a través del diálogo, la discusión adulta, intercambio de ideas, el escucharse y ponerse en el lugar del otro y llegar a un entendimiento. Pero no olvidemos que la violencia no se ejerce solo de manera física, la violencia psicológica existe y quienes deben dar el ejemplo de que estas no son formas de actuar son los funcionarios, el Estado. Los ciudadanos que buscamos nuestra verdadera identidad de origen, un derecho legítimo, víctimas del tráfico de niños sufrimos violencia de parte de los funcionarios. Nos sentimos tratados como delincuentes, sospechosos y sometidos a verdaderos interrogatorios cuando somos nada mas ni nada menos que esos bebés que al nacer pasamos de mano en mano, se nos adulteró toda la información real, se nos “remarcó” y simplemente estamos tratando de recuperar nuestra historia, que nos pertenece. “¿qué busca, una herencia?; “la gente ya hizo su vida, qué se cree”; “lo de uds. son como el robo de autos”; “algo esconden”; “están obsesionados, no están bien de la cabeza”, “según nuestros archivos tu mamá está muerta” (por teléfono, sin aportar prueba alguna). También están los que reciben los casos, toda la información y pasan años negándose a atender el teléfono dejando en angustiante espera al ciudadano o nos echan con el personal de seguridad de las oficinas sin mediar palabra alguna. Tengo pruebas y testimonios. Y todo esto es una pequeña muestra del trato que el Estado nos da. ¿Acaso no es violencia? Ignorarnos también. Lo único que algunos han hecho es buscar la manera mas diplomática para sacarse el tema de encima y así, no solo nos condenan a vivir en una nebulosa, permiten que la apropiación continué ante el beneplácito del tráfico de niños y lo peor de todo: no cumplen con su deber. Diálogo, entendimiento, respeto pero el ejemplo debe partir de quienes juraron ante la Constitución Nacional velar por el bienestar del país y de su pueblo.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527
palmagraciela@gmail.com