viernes, junio 19, 2009

Carta a los futuros Padres

Todos soñamos en algún momento formar una familia como parte de la realización personal. Eso de "plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro". Si nos lo proponemos nada es imposible. Comprendo la meditación, reflexión y emoción al decidirse a anotarse para adoptar a un niño y esa mezcla de dolor e indignación ante el maltrato y eternas esperas. Van entonces a recibir ese llamado, esa sugerencia tan tentadora de ofrecerles un bebé rápidamente. Tal vez se los planteen directamente como una venta o dirán que son gastos del parto o necesidades de la madre. Les darán todos los papeles pero con fechas y lugar de nacimiento cambiados para que en cualquier Registro Civil del país lo anoten como hijo propio. Pero Uds. soñaban con un hijo para amarlo, protegerlo y guiarlo en esta vida. Quiero contarles que de esa manera le ocasionarán un daño irreparable. Los bebés durante la gestación recibieron alimento e información, con el paso de los años manifestarán muchos interrogantes, más allá del amor que reciban, preguntarán y necesitarán una respuesta. Tengan en cuenta también el tema de la salud, que ante una situación delicada el médico pedirá los antecedentes biológicos correspondientes. Ese sueño maravilloso que los motivó a desear un hijo puede concretarse únicamente en la Verdad y dentro del marco legal. En todo caso comencemos a unirnos y exigir las modificaciones que sean necesarias para que tántos padres y tántos niños puedan encontrarse y juntos recorrer este camino. Y piensen que de la otra manera seguiremos alimentando al tráfico de niños que mueve muchos intereses económicos y lo que menos le interesa es el bienestar de los niños ni el deseo de Uds. de ser padres. Adoptar, No Apropiar.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI 16.496.527
palmagraciela@gmail.com