lunes, abril 19, 2010

La Verdad, Sana

Me alegró mucho saber que Mauricio, el joven que buscaba a su madre biológica por Facebock pudo reencontrarse con ella. Por lo que he leído todo fue en un marco de paz y nadie fue afectado o lastimado. Esto les demuestra a tantos funcionarios que ponen trabas que con respeto las cosas salen bien. Mauricio tuvo la suerte de contar con algunos datos, por ejemplo el nombre de quien intermedió y que esta persona accedió a hablar. También el acompañamiento de sus padres adoptivos. Porque una de las trabas con las que nos encontramos quienes buscamos nuestra verdadera identidad de origen son los Pactos de Silencio familiares. Aún en las adopciones legales los padres temen que nuestra necesidad de buscar signifique dejar de quererlos, irnos. No es así. Por eso apelo a todas las familias que se niegan a hablar, a contar lo que saben, a quienes de alguna manera participaron o fueron testigos de lo que nos sucedió al nacer, hablen no tengan miedo. Si supieran el alivio que la verdad nos producirá a todos. A nosotros que podremos llenar ese espacio en blanco en nuestras vidas y a quienes tuvieron que sostener por tantos años una mentira. La Verdad Sana. Pregúntenle a Mauricio.

Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI (con datos falsos) 16.496.527

palmagraciela@gmail.com