jueves, julio 29, 2010

Carta a la Sra. Presidenta de alguien que no sabe quién es.

Sra. Presidenta
Sus palabras son ciertas "...no se puede vivir toda la vida sin saber quién es uno". Si lo sabré yo! Nadie me ha dicho mi verdadera fecha de nacimiento. En el Registro Provincial de las Personas una funcionaria me dijo que mi documentación no corresponde al año en que supuestamente nací. Un Juez me comentó que tenía una teoría sobre la "suplantación de identidad" es decir al nacer me pusieron en el lugar de alguien fallecido que no tenía partida de defunción. Mi documentación dice que nací en Capital Federal pero me dijeron que en realidad habría nacido en La Plata. Estudié ruso en mi juventud y hace unos años me cuentan que mi madre sería polaca o rusa. Sra. Presidenta, no tiene idea lo que es vivir en una nebulosa y no se puede depender de distintas versiones sin saber los verdaderos orígenes, es una tortura. Como si fuera poco hay sospechas de que tengo una hermana melliza pero que pudo haber sido anotada en su año verdadero, no como yo. Soy uno de los bebés del tráfico de niños, apropiaciones realizadas por quienes en vez de recurrir a los trámites de adopción aceptaron ofrecimientos ilegales. No hablo de casos de lesa humanidad sino de un delito común: supresión de estado civil e identidad (arts. 138, 139 y 139 bis Cód.Penal) que la sociedad incorporó como algo "bien visto" porque se "salva" a un niño. Pero nadie pensó en esos bebés que hoy somos más de 3 millones de adultos buscando nuestra Verdad. La invito a recorrer internet, no le alcanzará el tiempo para leer tántas historias y percibir la angustia que cada una de ellas transmite. Convocó a todo "aquel que haya tenido un familiar desaparecido" para que haga la denuncia y el ADN. Algunos de nosotros podemos ser familiares de desaparecidos ¿por qué no? Algunos desaparecidos eran adoptados por lo tanto si no nos incluyen a todos no se podrán identificar todos los restos ni recuperar a todos los nietos. La Vida no es matemática, no es una ciencia exacta ¿por qué nos cierran las puertas? ¿Acaso nosotros sí podemos vivir sin saber quiénes somos? Siempre tengo presente a Eva Perón y la cito como pionera en la búsqueda de la Verdadera Identidad de Origen, su trabajo por una niñez sin diferencias fue clarísimo. Sra. Presidenta, mírenos, acá estamos y necesitamos que reconozcan nuestra existencia para que se haga valer nuestro Derecho. No se trata de competir con nadie, con el dolor no se compite, se trata de ser justos y humanos.
Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI (con datos falsos) 16.496.527