domingo, mayo 20, 2012

La IDENTIDAD es un DD.HH. de TODOS (pero a nosotros siempre nos saltean)

Graciela Palma: una vida sin respuestas
 Primero fuimos testigos de la progresiva restitución de la verdadera Identidad de los nietos recuperados; luego la euforia por la creación de la Ley de Identidad de Género. 


Ahora comenzará a hablarse de un tema delicado como es el Derecho a la Identidad de quienes fueron gestados en laboratorios a través de los donantes. Se estrenará una miniserie, dicen que con toques de humor, donde el personaje fue donante para solventar los gastos de sus estudios y ahora descubre o toma conciencia de que tiene 144 hijos biológicos. Este tema, como el de alquiler de vientres siempre fue visto desde la perspectiva egoísta de los adultos y no desde la visión del niño/a que lleva consigo información genética aportada por esos donantes que no puede descifrar y necesita conocer. Desde preguntarse ¿a quién me parezco? a ¿porqué sufro tal enfermedad? O simplemente saber de dónde viene su vocación o inclinación a una profesión o hobbie que no es propia de la familia en la que fue criado. Hasta un simple lunar puede ser motivo de interrogatorio. ¿Tengo hermanos? Seguro y sí necesitará conocerlos. Nunca se piensa en todo esto como menospreciando al niño/a y su necesidad de saber. Un Derecho Humano innegable. 


Pero, qué cosa, a nosotros siempre nos saltean y eso que venimos denunciando nuestra situación, nuestra existencia hacen ya más de 10 años: las víctimas del tráfico de bebés que al nacer fuimos entregados como mercancía y anotados en cualquier Registro Civil como hijos propios. Simplemente llevando un certificado de nacimiento debidamente sellado y firmado por un médico o partera, con nuestros datos falsos, o concurriendo con 2 testigos. Algunos nacimos en hospitales y otros en clínicas privadas o casas de parteras pero figurando como partos domiciliarios. 


NO fuimos Adoptados, aunque muchos de esos padres así lo declaren porque saben que hicieron las cosas mal o directamente se cree un Pacto de Silencio familiar. En ambos casos poco importa el daño físico y psicológico que esta práctica nos haya provocado. 


Hablo de sustracción de identidad, no es poca cosa y que se sigue practicando en la actualidad en todo el país. Y mucho menos se habla de los nacidos en el cautiverio de la Trata que luego pasan a integrar el circuito del tráfico. 


Somos un tabú quizás porque destaparíamos muchas ollas y a los seres humanos parece que nos cuesta mucho hacernos responsables de nuestros actos y las consecuencias. 


Eso sí, que todos tenga su DNI, no importa si los datos son falsos, no importa nuestro derecho a la salud ni el de nuestros hijos, no importa que vivamos en la nebulosa de la incertidumbre. 


Se puede hacer mucho por nosotros y por los futuros apropiados pero hasta ahora se han cajoneado los Proyectos de Ley propuestos o no se los trata. 


Se puede. Falta la voluntad política y la comprensión de la sociedad. Que los DD.HH. no sean una moda. Hay temas que se deben tratar aunque no gusten. Se trata de humanizarnos.




Graciela Palma (ciudadana sin identidad) DNI (con datos falsos) 16.496.527
palmagraciela@gmail.com