domingo, octubre 19, 2014

Reclamo para que el Gob. de la CABA reglamente la Ley 2.202/06

En vísperas del día de la madre, la ong quiénes somos lanzó una campaña en la web

Para conocer su origen, piden al gobierno porteño que abra los archivos de hospitales

María Rosa Pallone y Graciela Palma representan a un millar de personas que integran la asociación que no conocen a sus padres. Reclaman que se reglamente la ley que les permitiría acceder a todos los registros.

Para conocer su origen, piden al gobierno porteño que abra los archivos de hospitales
Búsqueda - María Rosa y Graciela hablan de la dificultad para acceder a la información de los hospitales.
Las dos están sentadas en la mesa más lejana de un clasico bar porteño. Una frente a la otra.  Llevan en su ropa, del lado del corazón, un pin con el nombre de su colectivo y una pila de papeles que asoman desde sus macrobolsos. A lo lejos sonríen, extienden los brazos para recibirme y lanzan: "El origen, mi amor. Tan solo eso." Así arrancan la entrevista estas dos mujeres que llevan por nombre legal María Rosa Pallone y Graciela Palma, cuyas historias confluyen en un mismo punto: descubrir de golpe que no son quienes creían ser, que el nombre que acusa su DNI no las identifica, que la familia es extraña y que todo fue producto de una inexplicable decisión de alguien, con la complicidad y el silencio de muchos que conocen su verdadero origen pero que deciden callar.
María Rosa Pallone, que hoy es viuda y tiene un hijo, se enteró de que era adoptada allá por 1998, a los 52 años, cuando los médicos le diagnosticaron una anemia hereditaria denominada hemoglobina S, una enfermedad originaria de las razas negras que habitan en el Norte de Africa. Ese día empezó su búsqueda incesante. Descubrió que tiene dos partidas de nacimiento, que su padre era el mulato y que habría nacido en el Hospital Fernández.  
Del mismo modo, Graciela Palma, de 53 años, descubrió durante su adolescencia que algo le estaba siendo ocultado por su familia, pero recien a los 40 juntó coraje y se enfrentó con su madre adoptiva y le pidió que le dijera la verdad. Entonces, le contó que quien la había engendrado era una mujer rusa o polaca y que el contacto lo había hecho una partera del Hospital Español. Le contó además que a poco de nacer la habían ido a buscar a  La Plata, aunque fue anotada como si hubiera nacido en su casa de la Recoleta.
El derrotero constante, la lucha y esas ganas desbordantes de conocer su verdadera identidad llevaron a Graciela y María Rosa a formar la agrupacion Quiénes Somos, una ONG integrada por un millar de personas que como ellas buscan conocer su origen.
"En Argentina hay muchas personas como yo, que no conocemos nuestra 'Verdadera Identidad de Origen'. La mayoría hemos sido apropiados en forma ilegítima, por lo tanto, no tenemos registros legales a los cuales acudir. No sabemos dónde ni cuándo nacimos, quiénes son nuestros padres, no tenemos reales antecedentes médicos, genéticos y tantas otras cosas que hacen al desarrollo de una persona. Cuando buscamos esta información tan preciada y urgente,  tenemos que enfrentar miles de trabas", puntualiza Pallone.
Al fin de cuentas, los casos de estas dos mujeres que no cesan en su lucha, son apenas una muestra del universo que ve como normal  anotar como propio a un hijo de otra mujer, o conseguir una adopción con visos de legalidad, pero fraudulenta en su origen. Pallone dice: "Yo fui y soy una mujer común, una laburante, una madre, con un compromiso social marcado. Por eso, cuatro años después de saber que yo no era en mi origen la que decían que era, la tarea trascendió lo personal para ser colectiva. Una forma de compromiso que, por otra parte, es muy saludable al no quedarse en el propio nido."
Las posiciones son similares, al igual que las ganas. "Nuestra búsqueda no es fácil, debemos enfrentar miles de barreras para acceder a la información de nuestro origen. Particularmente en los hospitales, dónde acceder a la información vital de nuestro nacimiento generalmente es casi imposible. En el año 2006 se alcanzó un logro increíble, porque en la Ciudad de Buenos Aires, se promulgó una ley que permite a las personas con identidad suprimida o alterada acceder a todos los registros. Sin embargo, esta ley no puede ser aplicada, porque jamás se reglamentó", explica Graciela Palma, que de tanto  "hacer camino al andar" –como dice ella misma- lleva en su memoria un exhaustivo recuento de los logros y viscisitudes de su lucha.
La ONG Quiénes Somos, recibió desde su fundacion en el año 2002, hasta la fecha,  mas de 27 mil mails redactados por personas que buscan familiares y por eso, estas mujeres de puras agallas dicen que su lucha está volcada a que no se sigan entregando bebés en forma ilegal y son claras en su búsqueda: "Durante la dictadura practicamente les sacaban a los chicos ni bien salían de la panza de su mamá. Las separaban embarazadas y  luego robaban el bebé. El gran aporte de las Abuelas de Plaza de Mayo fue haber convertido el tema de la búsqueda de los chicos en un derecho constitucional como es el de conocer la verdadera identidad. Sin embargo, algo que debería ser igual para los casos de los nenes apropiados durante la democracia, no está ocurriendo cuando no sólo los chicos tienen el derecho de conocer su origen", explica Pallone.
 En resumidas cuentas, al no seguir el marco legal de la adopción, estás mujeres (y otros miles de argentinos) no tiene expediente donde figure su historia. Hablan "del sellito" en la partida de nacimiento como una prueba epifánica, al menos, que les revelaría una adopcion legal, el paso por un juzgado y no una apropiacion hecha y derecha (o torcida).  Aseguran que los hospitales les mienten sobre la informacion de sus registros, que el Estado que tiene el acceso a todos los archivos y bases de datos no contribuye a esclarecer el origen de las miles de personas que se autoconvocan semana tras semana en las oficinas de la ONG y entienden que existe la ley de Hábeas Data y de Protección de Datos Personales, para no inducir a una mayor confusión.
 "El origen es la historia. Nuestro contexto. El todo que nos completa, no sólo lo biológico", resumen.  «
Tiempo Argentino-18/10/2014