sábado, septiembre 26, 2015

Apropiaciones de siempre - Responsabilidades

Quienes buscamos nuestra verdadera identidad de origen solemos enfocar la responsabilidad de nuestra apropiación en las parteras, en los médicos, en el Registro Civil y nada decimos de nuestros padres de crianza que, en definitiva, fueron los que nos anotaron como si fuéramos sus hijos biológicos.
En algunos casos presentando un certificado de nacido vivo expedido por el médico o partera, en otros simplemente llevando 2 testigos que declaraban que el parto había ocurrido y que realmente nuestros padres eran quienes nos inscribían. Algunos lo harían por ignorancia, otros sabiendo que actuaban mal, nadie les puso un arma en la cabeza para que lo hicieran, por eso en muchos casos se mudaban constantemente o generaban el Pacto de Silencio que jamás debería romperse.

Obviamente, algo faltaba por parte del Registro Civil, es decir, se manejaban según las leyes y reglamentaciones vigentes.
Si bien hoy en el Registro Civil se establece que para inscribir un nacimiento debe presentarse el certificado de nacido vivo más la ficha dactiloscópica, como esa ley no fue reglamentada hasta la fecha por el gobierno, no es operativa. Estamos como antes: se presenta un certificado firmado y sellado por el profesional (o partera) o se lleva a 2 testigos. Además, declarando que el parto fue en el domicilio, listo.

El oficialismo presentó un proyecto de ley muy interesante que se encuentra en el Senado para su revisión:  NIÑOS NACIDOS POR PARTOS DOMICILIARIOS: REGIMEN PARA SU INSCRIPCION. MODIFICACION DE LA LEY 26413, DE REGISTRO DE ESTADO CIVIL Y CAPACIDAD DE LAS PERSONAS   
El mismo busca tomar todas las medidas necesarias para dificultar la acción de esas personas que pretenden apropiarse de un bebé inscribiéndolo como si fuera su hijo biológico y declaran que el parto fue domiciliario. Estas medidas a tomar son:

1-   Declaración de voluntad. Las embarazadas que decidan parir en la modalidad de parto domiciliario deberán dejar fehacientemente establecida esa voluntad en la historia clínica del establecimiento médico asistencial en donde se hayan hecho los controles obstétricos previos. Dicha declaración de voluntad deberá registrarse antes de la semana 28 de gestación.

2-   El establecimiento médico deberá entregarle a la embarazada que lo requiera copia certificada de la declaración de voluntad con firma del médico tratante a los fines de ser presentada ante el Registro Civil.

3-   Ante la falta de alguno de los requisitos establecidos para probar el nacimiento en el artículo 32, la Autoridad de Aplicación exigirá un certificado médico del estado puerperal de la madre realizado en un centro de salud público.

4-   Se requerirá además, la declaración de DOS (2) testigos que acrediten el lugar de nacimiento en la jurisdicción de que se trate, el estado de gravidez de la madre y haber visto con vida al recién nacido, los que suscribirán el acta de nacimiento. Los testigos no podrán ser familiares en primer grado."

5-   Ante la falta de alguno de los requisitos establecidos para probar el nacimiento en el artículo 32 y no siendo posible certificar el estado puerperal de la madre según el artículo 32 bis, la autoridad de aplicación deberá garantizar la toma de muestras de sangre de la madre y el/la menor con el fin de encargar un examen de ADN para determinar el vínculo filiatorio. El mecanismo de extracción de muestras de sangre será reglamentado por cada jurisdicción debiendo cumplir normas para resguardo de las muestras y las personas. Los exámenes de ADN deberán hacerse en instituciones públicas.

6-  A los efectos de probar la relación parental en los casos de nacimientos fuera de establecimientos médicos asistenciales, será requisito para la inscripción en el Registro Civil de un niño o niña nacido/a por parto domiciliario la presentación de una constancia de embarazo emitida por un establecimiento medico asistencial habilitado. La constancia de embarazo deberá tramitarse hasta la semana 28 de gestación
Los puntos 5 y 6 son muy interesantes para evitar cualquier posible trampa en las inscripciones.

Es muy importante enfocarnos también en este tema, no solo en la actitud de los intermediarios (médicos, parteras) o en algunos casos hasta madres biológicas que no entregaron a su hijo de manera legal sino en los padres de crianza. Debe quedar claro que ellos no adoptaron, no son padres adoptivos y ellos realizaron la inscripción del bebé. Si hablamos de organizaciones mafiosas de tráfico, bueno, éstas crecen porque hay consumidores (compradores), es decir, no podemos negar la responsabilidad que les cabe a los padres de crianza.
Que por una cuestión sentimental no se los quiera juzgar o se justifique su comportamiento como que “no actuaron de mala fe” no puede negarse que ellos actuaron mal, voluntariamente y que pudieron hacerlo porque no existían leyes ni reglamentaciones que se adelantaran a esos actos.

Ojalá se logre llegar a una legislación que permita prevenir lo que nos sucedió a nosotros, que actúe con severidad para que cada vez sean menos los bebés apropiados y al mismo tiempo trabajar en la prevención con campañas que logren cambiar una mala costumbre social.

Graciela Palma Arizaga (Ciudadana sin Identidad)
DNI (con datos falsos) 16.496.527

palmagraciela@gmail.com