martes, octubre 13, 2015

Campañas: mejor que prometer es comprometerse (y realizar)

A días de las elecciones presidenciales los ciudadanos recibimos promesas de todos los candidatos. Con asesores de arte y publicidad vemos spots algunos muy creativos pero todos con frases contundentes para fortalecer todas sus promesas.
Los ciudadanos estamos diariamente sufriendo en carne propia la inseguridad, la inflación, la injusticia y muchas situaciones que los candidatos prometen solucionar.
No deberían tratarse de promesas sino de compromisos. Y esos compromisos necesitan de la participación activa de los ciudadanos para que se concreten.
Con presentar un proyecto de ley no se soluciona nada, es necesario que nuestros representantes se comprometan con él, que lo defiendan, que provoquen el debate, la discusión.
Lo mismo cuando se vota una ley, se promulga pero no se reglamenta (dicen que ésta es una manera disimulada de vetar). También lo observamos en las Ordenanzas.
Los ciudadanos debemos dejar la actitud pasiva y de mera observación, tenemos que participar reclamando el tratamiento de los diversos proyectos o las reglamentaciones a las leyes.
Delegar en nuestros representantes no sirve.
Los apropiados de todos los tiempos históricos que buscamos nuestra verdadera identidad de origen vemos desde el año 2003 que diputados y senadores ingresan proyectos que, al cabo de 2 años pierden estado parlamentario.
Me refiero a una problemática muy seria y delicada que es la vulneración de la identidad de una persona, un DDHH básico y legítimo. Piensen en un bebé que pasó de mano en mano como un objeto, que se lo remarcó cambiándole su fecha de nacimiento, lugar, nombre de los padres, que no fue adoptado sino anotado como hijo propio. En una gran mayoría existió una transacción comercial y algunos otros robados a sus madres en clínicas u hospitales declarando el fallecimiento de los mismos.
En 12 años se presentaron proyectos de ley, muchos diputados y senadores pusieron su firma pero no su compromiso.
"El oficialismo no apoya, no dá quórum, no tiene sentido insistir", "hay otras prioridades que atender", "los llamamos en cuanto la Comisión se reúna", "es un año complicado, después de las elecciones nos ocuparemos", son algunas de las excusas que recibimos como respuesta.
Nuestra vida se ha desarrollado en base a una gran mentira y no queremos que nos mientan más.
Los ciudadanos tenemos un arma poderosa: la Constitución Nacional.
Comprometámonos, participemos, que la historia no se repita nuevamente.

Graciela Palma Arizaga (Ciudadana sin Identidad)
DNI (con datos falsos) 16.496.527
palmagraciela@gmail.com