viernes, junio 03, 2016

Los ciudadanos sin identidad, con expectativas de avanzar en sus derechos ante el cambio de gestión

Graciela Palma, ciudadana sin identidad, visitó la redacción del GRUPO REALPOLITIK (Foto: REALPOLITIK).


















REALPOLITIK I 3 de junio de 2016
Por FERNANDA NAVAMUEL
Palabras como “identidad”, “verdad” y “origen” fueron asociadas en estos últimos años a los casos de lesa humanidad. Sin embargo, los ciudadanos que no conocen su filiación viven otra realidad y la espera por hacer valer sus derechos se prolonga. Graciela Palma, una ciudadana sin identidad, visitó la redacción del GRUPO REALPOLITIK y relató cómo es la situación que vive, cuál es el pedido que hace al estado y qué respuesta tuvo luego de reunirse con la vicepresidenta de la comisión de Derechos Humanos en la Cámara de Diputados, Liliana Denot.
A continuación, la entrevista completa.
RP.- En relación a la búsqueda de la identidad, ¿en qué se avanzó en la gestión anterior y qué postura tiene el gobierno actual sobre el tema?
En lo que respecta a la búsqueda de la verdad de la identidad de origen, arrancamos con mucha esperanza y expectativa por esta nueva gestión. Al no tener que ver con los casos de lesa humanidad sino que esta es una problemática social de muchos años, la de anotar como propio a un hijo vulnerando su identidad, lamentablemente en esta última década no fuimos considerados, no fue considerado el tema. La expectativa tanto en nación, provincia como en el ámbito legislativo es que este tema pueda empezar a dar los primeros pasos, que se pueda tratar y que todas las personas que estamos en esta situación logremos esa ley que tanto necesitamos que se refiere a un lugar de parte del estado.
Un lugar estatal donde podamos presentar nuestras búsquedas y el estado pueda trabajar todos los casos con respeto, confidencialidad y todas las herramientas que posee, que los ciudadanos comunes no tenemos. Así que estamos muy entusiasmados, sabemos la situación del país, hay muchos temas complejos que atender. Nos encontramos con un DNI y partida de nacimiento con todos los datos falsos, nacimiento, lugar. Desconocemos nuestros antecedentes médicos, orígenes étnicos y culturales. Es decir, es lo básico que todo ser humano tiene derecho a conocer, a saber, eso es lo que nosotros no tenemos y lo estamos pidiendo. No es perseguir personas, no es molestar a nadie, simplemente es tratar de llenar esa página en blanco de nuestra vida que fue cuando nacimos y saber lo que pasó.
RP.- ¿Tuvo una charla con la diputada provincial Liliana Denot?
Sí, ella pertenece a la comisión de Derechos Humanos de la UCR y la puse en conocimiento de los antecedentes en la provincia de Buenos Aires. En el 2007 el programa provincial Reencuentros, durante la gestión de Felipe Solá como gobernador, dio sus primeros pasos.
Era un programa interministerial y el objetivo era justamente iniciar la búsqueda, que el estado sea el mediador entre nosotros y esa parte biológica porque siempre hablamos del respeto y la confidencialidad que hay  que tener con ambas partes, inclusive con esa parte que desconocemos.
En el gobierno de Daniel Scioli nosotros vinimos a hablar y la respuesta fue que por treinta personas no iban a movilizar al estado. En ese momento, en el ministerio de Seguridad había doscientos casos registrados, no éramos treinta, y la constitución nacional además no dice que los derechos son para una determinada cantidad de ciudadanos, los derechos son para todos. Así que fue una respuesta que a nosotros nos dolió mucho, eso quedó sin efecto. Y en el 2010 se presentó un proyecto de ley de la entonces diputada Maricel Etchecoin Moro, para armar desde el estado un lugar que pueda atender estas búsquedas. Ese proyecto en el 2011 tuvo media sanción pero en el Senado se frenó y volvimos a quedar en nada. Eso fue lo único que hubo.
RP.- ¿Con la diputada qué propuestas surgieron?
Por un lado, presentar acá en la provincia de Buenos Aires un proyecto de ley para nuestras búsquedas. Retomar algo que quedó pendiente en la anterior gestión, lamentablemente hubo una ley en el 2009 que fue la ley de traslado de banco nacional de datos genéticos que hizo que ese banco no fuera más para todos.
Porque el banco de datos genéticos se creó no sólo para los casos de lesa humanidad sino para que cualquier persona que tuviera algún problema -inclusive en los juicios de filiación- pudiera hacer uso del banco. Esta ley limitó el acceso, se llevaron únicamente las muestras de los casos de lesa humanidad y el resto se perdieron todos. Hay en nación un proyecto de ley de Elisa Carrió que va a perder estado parlamentario en diciembre de este año. Entonces la diputada Denot dijo que iba a hacer un pedido para que se trate en nación ese proyecto de ley sobre el banco que es muy importante.
La defensoría del Pueblo podría colaborar más que nada porque todas las personas afectadas no tenemos la contención ni el acompañamiento ya sea jurídico o con la contención psicológica. Esta es una problemática que genera mucho daño. Hay que imaginarse a una persona en una situación en donde no se sabe cuándo nació, en dónde, quiénes son sus padres, qué pasó, si fue vendido, robado, con varias historias en donde no sabe cuál es la verdadera. Porque en la familia nadie dice ni habla por el pacto de silencio y uno está siempre con varias versiones. Es una manera de vivir muy dolorosa y uno no puede armar un proyecto sólido en la vida cuando los cimientos están construidos en el aire.
RP.- ¿Qué diferencia hay con la adopción?
La ley de adopción reconoce el derecho a la identidad. Cuando la persona es adolescente, ya está madura, en condiciones de entender bien, tiene derecho si quiere a conocer su identidad: ir a su expediente, verlo y enterarse de lo que pasó. De acuerdo a lo que lee, decidir si quiere conocer a esa parte biológica; si tiene hermanos, si quiere conocerlos o no. Esa opción que tiene el adoptado no la tenemos nosotros. Eso es lo que nosotros estamos pidiendo.
Como no existe un expediente, lo que le estamos pidiendo al estado es que lo elabore y eso tiene que ser a través de investigaciones. También que actúe como mediador porque es posible que del otro lado esa mamá puede haber vivido una situación muy traumática y no nos quiera ver. Entonces por lo menos pedirle la información.
Por el tema de salud, nuestros hijos también se ven involucrados porque ellos tienen la mitad de su mapa genético. Es muy importante todo esto porque además es, como digo siempre, la verdad sana. Es fundamental poder llegar a eso que es el objetivo de la búsqueda de la identidad, no perseguir personas sino encontrarnos con nuestra verdad personal, sanarnos. (www.REALPOLITIK.com.ar)